La actriz de 53 años dijo a la revista More que sus hijos adoraron la saga de libros y las películas de "Los juegos del hambre" y que eso la decidió a aceptar un papel en la nueva entrega. 

Dijo además que es una historia sobre la identidad y los dilemas propios de la adolescencia. "Para un chico a esa edad la gran pregunta es '¿tengo libre albedrío? ¿Puedo determinar mi propio futuro?'. A esa edad aún estás con tus padres, pero te empiezas a preguntar quién eres", reflexionó Moore, madre de Caleb, de 16 años y de Liv, de 12.

"Muchas de las películas que yo hago no son para niños. Mi hijo estuvo en primera fila para el estreno de los 'Los juegos del hambre' y mis dos hijos amaron los libros. Para ellos, que yo estuviera en Mockingjay era tremendamente significativo", concluyó.