Juliana Awada aterrizó en Brasil para disfrutar de una semana de descanso y desconexión, y rápidamente volvió a dar cátedra de estilo con su habitual impronta elegante y minimalista

Uno de los looks más comentados fue un mini vestido blanco de encaje tipo crochet. El diseño, con espalda descubierta y breteles finos, resaltó una silueta fresca y relajada, ideal para el entorno costero. 

En otra de sus apariciones, Awada eligió un conjunto de dos piezas con estampados geométricos en tonos tierra, naranja y mostaza. El look incluyó un pareo corto anudado a la cadera, un guiño claro a tendencias de los años 2000 que regresaron con fuerza en la moda actual. 

Los accesorios también fueron clave en su estética playera. Un sombrero de ala ancha de rafia aportó protección solar y estructura al conjunto, mientras que las gafas de sol XL en tonos oscuros mantuvieron su habitual perfil discreto. A eso se sumó un beauty look natural, con ondas suaves tipo “beach waves” y maquillaje casi imperceptible.