El conflicto que atravesó Juana Tinelli a fines del año pasado sigue generando repercusiones y reflexiones personales. La modelo había denunciado amenazas contra su integridad física por parte de una persona cercana a Marcelo Tinelli, una situación que rápidamente tomó estado público y fue abordada por distintos programas de espectáculos.

En medio de ese contexto, Juana decidió responder preguntas de sus seguidores y se refirió sin vueltas a Yanina Latorre, una de las periodistas que más espacio le dedicó al tema. Con sinceridad y cierta incomodidad, aclaró: “No me cae mal Yanina”.

Sin embargo, marcó un límite claro entre lo profesional y lo personal. Reconoció que entiende el rol de la comunicadora y su forma de trabajar. “Siento que no puede no hablar, es su laburo igual, lo que hace está perfecto”, expresó, aunque remarcó que algunas opiniones la afectaron emocionalmente.

Juana también se refirió al impacto que tuvo hacer pública la denuncia. “Al hacerlo público doy lugar a que todos saquen sus propias conclusiones y está perfecto”, afirmó, aunque admitió que ciertos comentarios escuchados en televisión le resultaron dolorosos, especialmente cuando se cuestionó su salud emocional: “Que hablen de mí como ‘esta chiquita está enferma o mal de la cabeza’…”, lanzó con molestia.

Por último, la joven de 22 años señaló una contradicción que le llamó la atención: “Además se lleva bien con mi viejo, ha venido a comer a casa y un montón de cosas”, dijo, evidenciando la distancia entre el trato privado y el discurso público. Aun así, buscó bajarle dramatismo a la situación y cerró con una postura firme pero relajada: “Igual yo me río un montón”. Incluso dejó abierta la posibilidad de un diálogo directo: “Si tiene mi teléfono, puede escribirme a mí, no hay ningún problema”.