En una entrevista con Variety que recoge Europa Press, Joel Schumacher habló sobre sus películas de Batman, en especial "Batman y Robin", de 1997 y odiada hasta nuestros días.
"Parece que escribirán sobre eso en mi tumba, será por lo que se me recuerde", dijo entre risas. "Me sorprendieron las quejas, tampoco era para tanto", agregó, en referencia a los batipezones.
Para Schumacher, George Clooney "lo hizo bien, igual que Chris O'Donell y Uma Thurman, ella estuvo espectacular... Y Arnold (Schwarzenegger) es Arnold".
También aclaró por qué sus películas fueron menos oscuras. "Warner no me dejaba, querían alejarse del tono de Batman Vuelve", de Tim Burton.
"La culpa fue toda mía por aceptar hacer una segunda película", explicó. Según él, las secuelas se hacen para "ganar dinero y vender juguetes".