Las fotografías, tomadas el día 15 de julio y publicadas este miércoles por el periódico The New York Post, no permiten identificar a la persona que se oculta bajo la prenda, pero según el mencionado diario, informantes revelaron que se trataba de la modelo. Otra mujer que la acompañaba y que vestía similar atuendo, sería su hermana Rafaela.

Además, el hombre que acompañaba a ambas mujeres, y que iba a cara descubierta, fue identificado como el chofer de confianza de la brasileña.

Las fuentes consultadas por el periódico indicaron que Gisele se habría sometido a una cirugía para reafirmar sus senos, que habrían perdido firmeza luego de amamantar a sus tres hijos. Sin embargo, la modelo siempre afirmó que no se sometería a operaciones por causas estéticas.

Y para contribuir a la duda, en las fotos que Bündchen ha estado compartiendo en Instagram durante los últimos días, no se aprecian cambios físicos dignos de ser consignados.