Tras un año de ausencia por su reciente maternidad, Giannina Silva volvió a pisar el asfalto de la calle Isla de Flores para el Desfile de Llamas 2026, y lo hizo reafirmando por qué es una de las figuras más icónicas del Carnaval uruguayo.

Con la comparsa Cuareim 1080, deslumbró con un imponente tocado de plumas verdes y detalles dorados que enmarcaban su rostro, mientras que su body-suit de dos piezas, con cristales, canutillos y plumas alrededor de la cadera, resaltaba cada movimiento de su baile, reflejando a la perfección la energía y la pasión del candombe.

El estilismo completó la propuesta: Giannina llevó el cabello suelto con ondas naturales y algunas trenzas finas decoradas con aros metálicos, creando un look que combina sofisticación y libertad. Su maquillaje, luminoso y bien definido, destacaba sus rasgos sin restarle protagonismo al conjunto.

Las botas gladiadoras nude-doradas no solo estilizaron su figura, sino que le brindaron la estabilidad necesaria para desplegar con soltura la coreografía sobre el empedrado, un detalle clave en la performance de una comparsa de alta competencia.