Los Ángeles. El actor estadounidense Gary Sinise, recordado por su icónico papel como el teniente Dan en Forrest Gump, compartió públicamente uno de los capítulos más dolorosos de su vida: la muerte de su hijo Mac a los 33 años, tras una larga batalla contra un cordoma, un tipo de cáncer raro y agresivo que afecta la columna vertebral. Esta experiencia transformó por completo su vida personal y profesional, llevándolo a abandonar Hollywood para dedicarse por completo a su familia y al legado artístico de su hijo.
En una emotiva entrevista con la revista People, Sinise relató el proceso de diagnóstico, tratamiento y deterioro progresivo que vivió Mac desde 2018, cuando le fue detectado un tumor en el sacro. A pesar de múltiples cirugías y tratamientos, el cáncer se diseminó, provocándole parálisis. Aun así, Mac mantuvo su pasión por la música hasta el final, componiendo piezas originales y grabando un álbum completo semanas antes de fallecer, en enero de 2025.
Una historia de resiliencia familiar
La tragedia golpeó a la familia Sinise desde varios frentes. En 2016, el padre de Gary sufrió un derrame cerebral, y su esposa Moira Harris fue diagnosticada con cáncer de mama. Cuidar de su familia en medio de múltiples crisis llevó al actor a dejar su carrera en pausa indefinida desde 2019.
“No podía dejar la casa para ir a trabajar. Tenía que poner todo de mí en encontrar ese milagro para Mac”, expresó Sinise. Desde entonces, ha permanecido alejado de los sets, concentrado en su fundación benéfica y en preservar la obra musical de su hijo.
El legado de Mac: música y esperanza
Graduado en la Universidad del Sur de California, Mac Sinise fue baterista y compositor. Durante su enfermedad, retomó composiciones iniciadas en su juventud y, con la ayuda de amigos y familiares, grabó piezas como Arctic Circles y Shenandoah. Tras su muerte, su padre descubrió decenas de obras inéditas que dieron forma a dos álbumes póstumos: Resurrection and Revival y Resurrection Revival Part Two.
La historia de Mac conmovió profundamente a la comunidad. Las fundaciones Gary Sinise Foundation y Chordoma Foundation recibieron miles de donaciones tras la viralización del testimonio del actor. “El apoyo fue abrumador. Nunca lo olvidaré”, declaró Sinise.