Indignada por la oleada de casos de acosos y abusos sexuales en Hollywood, Gal Gadot tomó una drástica decisión que pondría en peligro su continuidad como Mujer Maravilla.
La actriz israelí no protagonizará la secuela de la superheroína de DC Comics mientras el productor Brett Ratner siga vinculado a la saga.
Ratner fue acusado en los últimos días por varias mujeres de acoso sexual. Una de sus víctimas fue la actriz Natasha Henstridge, quien, cuando tenía 19 años fue forcejeada por el productor, quien se masturbó delante de ella y la obligó a practicarle sexo oral.