En medio de versiones de internas en el mundo del pop argentino, como los cruces que involucraron a Tini Stoessel y María Becerra con Emilia Mernes, el nombre de esta última vuelve a generar repercusión, pero por un motivo muy distinto: las exigencias que habría hecho años atrás para un show en Uruguay.

El productor Nicolás Wasiluk contó que contrató a la artista hace seis años para presentarse en el anfiteatro de Paysandú, donde el pedido de camarín le llamó especialmente la atención. Según relató en el programa de Bondi de Ángel de Brito, solicitó 40 toallas negras —divididas entre chicas y medianas—, además de frutillas bañadas en chocolate, un detalle que complicó la logística por no ser temporada.

A esto se sumaron bebidas específicas y un operativo de seguridad que incluyó guardias permanentes en la puerta del hotel, algo que sorprendió al productor, ya que, en ese momento, la cantante aún no tenía gran popularidad en la zona.

Pero los reclamos no terminaron ahí. Wasiluk aseguró que hubo quejas por detalles técnicos del escenario, como el tamaño de las pantallas y hasta demoras en la salida al show por la falta de un té en particular. Un conjunto de pedidos que, según su experiencia, no eran habituales para artistas en ese contexto.