El director James Foley, responsable de las secuelas de Cincuenta sombras de Grey y de varios episodios de la serie House of Cards, falleció este jueves a los 71 años, debido a un cáncer cerebral. Según informó su representante a The Hollywood Reporter, el realizador "murió tranquilo mientras dormía".

Aunque no fue un nombre que atrajera multitudes por sí solo, Foley deja una trayectoria sólida y ecléctica en el cine y la televisión estadounidense, con películas que se convirtieron en títulos de culto, y colaboraciones con grandes figuras como Madonna, con quien trabajó en el videoclip de Live to Tell.

De Mamet a Madonna, pasando por el cine negro moderno

Foley nació en Brooklyn y creció en Staten Island, en el seno de una familia de clase media. Estudió cine en la Universidad del Sur de California (USC), y debutó en 1984 con Reckless. Entre sus obras más reconocidas se encuentran:

After Dark, My Sweet (1990), basada en una novela de Jim Thompson y destacada por Roger Ebert como una de las “películas negras más puras del cine moderno”.

Glengarry Glen Ross (1992), adaptación del texto de David Mamet, con un elenco encabezado por Al Pacino, Jack Lemmon y Alec Baldwin. Estuvo nominada al León de Oro en el Festival de Venecia.

The Chamber (1996), inspirada en la novela de John Grisham.

The Corruptor (1999), con Mark Wahlberg y Chow Yun-Fat, y Confidence (2003), con Edward Burns.

Perfect Stranger (2007), un thriller con Halle Berry.

El salto a la televisión y el fenómeno ‘Cincuenta sombras’

Ya en la era del streaming, Foley dirigió 12 episodios de House of Cards, marcando un aporte clave al tono político y tenso de la serie que redefinió la televisión digital. Más tarde, fue convocado por Universal Pictures para dirigir Cincuenta sombras más oscuras (2017) y Cincuenta sombras liberadas (2018), que, pese a las críticas fueron éxitos de taquilla.