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Indiscreciones a discreción

Entrevista a Luis Ventura

“Lo que decide si una historia se publica o no, es si va a resultar vendible para el público”, expresó a Montevideo Portal el periodista argentino Luis Ventura. Especializado en el mundo de la farándula, el “intruso” acaba de publicar un libro con “documentos desclasificados” del ambiente del espectáculo.

18.01.2013 14:10

Lectura: 7'

2013-01-18T14:10:00-03:00
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Montevideo Portal

Luis Ventura comenzó en el periodismo por tradición familiar, hizo sus primeras armas por motivos "estudiantiles", y finalmente terminó por consolidarse como uno de los referentes del género chismográfico en el Rio de la Plata. Actualmente, es co conductor del programa de TV "Intrusos" y editor de la revista Paparazzi

Durante décadas, Ventura ha buceado en la intimidad de los famosos, trayendo a la superficie no pocos escándalos, trapos sucios y secretos. Esa trayectoria lo ha consolidado como un referente de ese género de periodismo a menudo denostado pero siempre exitoso. "A todo el mundo le interesa conocer qué hace la vecina, si tiene una amante, etc, pero pocos lo admiten", dice.

Ahora, Ventura debutó en el mundo editorial con su libro "Toda la verdad y nada más que la verdad: los expedientes V", obra que contiene todo el caudal chimentero que, por diversos motivos, nunca antes había publicado.

"Sé que mi pluma es mordaz, pero todo es verdad. Saco así a la luz las redes ocultas de traiciones y peleas; los romances prohibidos; el entramado de los famosos y la droga. Muestro el vínculo de los famosos con la política, con detalles nunca antes develados; de la trayectoria al prontuario; los amores y los odios; el esoterismo y los gurúes; los mufas en el mundo del espectáculo. También sobre cómo nacen las botineras, el casting sábana y quiénes ejercen la prostitución vip." Afirma Ventura en el prefacio de su libro, obra acerca de la que dialogó con Montevideo Portal

El origen

"Comencé en el periodismo siguiendo una tradición familiar. Mi padre, mi tío, mi hermano practicaron esa profesión, y ahora también lo hacen mi hijo y mi sobrino. Somos una familia periodística", refiere Luis Ventura acerca de sus comienzos. Poco después, la labor de prensa "pasó a ser un soporte económico para seguir estudiando mi carrera de de ingeniería electrónica. Me permití pagar mis libros y cursos, y un buen día descubrí que era mi vocación y mi profesión. Desde ese momento ya no paré, y llevo ya cuarenta años en esto".

Al cabo de una variada trayectoria -"Hice periodismo político, judicial, de todo" explica-, Ventura acabó decantándose por el género del espectáculo, cubriendo de manera cotidiana los avatares y vicisitudes de las celebridades. Esa suerte de especialización se debió "a cuestiones circunstanciales", relata.

"Lucho Avilés se había tomado vacaciones en Diario Crónica y necesitaban a alguien que escribiera su sección de contratapa. Me preguntaron si me animaba a hacerla, lo que implicaba escribir unos veinte o veinticinco chimentos por día. Dije que sí, y durante ese mes en el diario descubrieron que había un pendejo que era capaz de reemplazar a Lucho (ríe)".

"Luego llegó Rial. Yo lo refugié, lo ayudé. El hizo su camino y yo el mío, pero desde esos tiempos ya quedé muy vinculado al mundo del chimento y del espectáculo.

De la tapa a la contratapa

Refiriéndose al contenido de su nuevo libro, Ventura explica que para redactarlo "decidí sacar las servilletas de confiterías y boliches que tenía escritas, desempolvé algunos recuerdos y los presenté a manera de cuentitos, pequeños relatos que hicieran que conformaran una obra dinámica, rápida, fácil de leer. Es un libro que hasta calificaría de adictivo, porque a mucha gente le sucede que al terminarlo, se queda con ganas de leer más", explica.

En cuanto al motivo por el que decidió abrir sus archivos ahora y no en otro momento, el mediático reportero ofrece una razón única y contundente: "Plata. La editorial Planeta me ofreció condiciones inigualables en lo económico y en cuanto a la estructura de la edición. Las editoriales Sudamericana y Atlántida me habían ofrecido antes publicar el libro, pero no me sedujeron de la manera que deberían haberlo hecho. El dinero fue lo que finalmente definió la finalización de esta obra", explica sin vueltas.


La venda antes de la herida.


Cuando en el mundo del espectáculo se supo que Ventura trabajaba en un libro que prometía ventilar sus secretos a los cuatro vientos, no pocas personalidades del ambiente lo contactaron para intentar parar el golpe.

"Antes de que el libro se publicara, me llamaron dieciocho personas, muchas de ellas para pedirme que modificara los que imaginaban que yo iba a publicar". Finalmente, y asesoramiento jurídico mediante, sólo se suprimieron algunas historias cuya publicación podría haber acarreado complejas consecuencias legales.

Luego, con el libro ya en la calle "algunos me llamaron para quejarse, pero otros también lo hicieron para agradecerme, porque se encontraron con que la cosa al fin y al cabo no había sido tan grave".

Tanto a la hora de escribir un libro como en el trabajo cotidiano en la TV o en la revista Paparazzi, decidir qué se publica y qué se deja afuera, requiere evaluar algunos factores, como "el buen gusto, sentido común, veracidad, contundencia de los elementos informativos, y el atractivo que puede generar el personaje". Pero en rigor, "lo que decide la publicación es si la historia va a resultar vendible o no para el público", concluye.


Con los chicos buenos y también los malos


El periodismo del espectáculo, o lisa y llanamente chismográfico, carga con el rótulo -quizá justificado- de ser un género baladí, frívolo e intrascendente. Sin embargo, la experiencia de Ventura demuestra que no se trata de un compartimiento estanco.

En un capítulo titulado "Drogas, poder y dinero", el cronista cuenta el modo en que relatar los entresijos del tráfico y consumo de estupefacientes en el mundo de la fama, le trajo más de un disgusto.

"He tenido mis problemas en cuanto a eso. En definitiva, yo hago periodismo, no hago notas de color. En el periodismo vos tenés que describir, y si en la descripción aparece la palabra "droga", la tenés que incluir".

Tras abordar el tema, en el caso del fallecido periodista Juan Castro, Ventura recibió amenazas e incluso fue golpeado en la vía pública. "Me amenazaron, me pegaron, estuve custodiado tres meses", recuerda el "intruso", quien lamenta que "estos casos nunca llegan a destino ni se sabe, porque hay una estructura que protege la presencia de la droga en la sociedad, sino no la tendríamos instalada del modo en que la tenemos", comenta.

"Mucha gente piensa que yo soy malo, que soy condenatorio, pero en realidad soy descriptivo. Yo describo. No lastimo ni hiero a nadie. En todo caso lo que hiere es la realidad y el hecho de contarla, pero no se puede tapar el sol con un dedo", explica.


Amigos visibles

Sin embargo, no siempre las consecuencias de trabajar en el ambiente del espectáculo son enojos y rencores. También le ha permitido ganar reconocimientos y amistades.

A modo de ejemplo, Ventura relata que "el miércoles en Buenos aires fue el lanzamiento de la nueva ficción de Adrián Suar y Natalia Oreiro. La producción de Intrusos pidió una nota exclusiva con Suar, más allá de la conferencia de prensa". Ante tal pedido. "Suar aceptó dar la nota, pero a condición de que la hiciera yo. Creo que eso tiene un valor. Yo distingo que un tipo con el peso de Suar, y que también recibió el rigor periodístico mío, pida que yo vaya a entrevistarlo, eso me parece valioso", concluye.

Montevideo Portal



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