Ruben Rada fue entrevistado por el periódico argentino La Razón (e identificado erróneamente por ellos como "Rubén") acerca de su carrera y su nuevo disco, "Amoroso pop", que presentará el mes que viene.
"Vengo con una banda nueva: va a estar mi hijo (Matías), Fernando Cabrera, y Emiliano Brancciari de 'No Te Va Gustar'", explicó el músico acerca de su álbum dedicado "al amor que le tengo al pop". "Es una psicodelia, que pasar por todos lados: funky, románticos y también hay algo de rock más pesado, como le gusta a mi hijo, que es un rockero perdido".
Contó que trabajar con su hijo es "genial". "No sé si para él lo es. Él está muy grande, muy capaz, y los hijos siempre quieren cambiar lo que hace el padre. Lo peor fue hacerlo cantar porque no quiere, él quiere tocar la guitarra. Es muy cuidadoso y meticuloso con todo lo que hace. Y me costó, porque aparte no quiere que lo comparen conmigo".
También reveló secretos del oficio. "Los que hacemos pop y rock siempre componemos cantando en inglés. ¿Sabías ese truco? Charly, Litto Nebbia, todos lo hacen. Proponemos una melodía, cantamos en inglés y le buscamos el sonido en español. Es para encontrarle el sonido a la canción. Porque el rock es en inglés. Yo lo hago siempre así. Son trucos".
Uno de los temas de "Amoroso pop" se llama "Mensaje para un amigo" y es un mensaje de esperanza en la lucha contra el paco (pasta base). "Surgió de un amigo que terminó guardado. Perdió todo, salió y volvió a caer. El paco es durísimo. Si yo agarro un tacho de churros y cocino ahí todo el día y después lo que queda lo raspo y te lo doy a vos para comer, tu estómago va a estallar".
"El paco es eso. La mugre que queda de la cocaína. Y es más barato que la marihuana. Los pibes se vuelan la cabeza literalmente con eso. Desaparecen del mundo. Yo sé que es duro vivir cuando no tenés para comer, por eso transmito un mensaje de esperanza. La vida es muy linda como para perderla así. Yo fui muy pobre, pero nunca salimos a robar y matar. El paco sirve de espejo para evitar la realidad: no sos vos y hacés cualquier cosa".
"Soy un loco, un kamikaze que dice lo que siente. Soy una esponja y me duele todo lo que veo. Hoy veía lo de Rosario y no paraba de llorar. Eso que pasa me pone muy mal. Me preocupa la política, la ecología y hacia dónde va el mundo".
Conoce de adicciones. "Una vez, en la época de los Shakers, estuve un año borracho porque extrañaba. Después volví a Uruguay y no tomé nunca más. Pero nunca tuve adicciones feas más allá de eso. Mis adicciones eran sufrir como un loco".
Entre otras razones, sufrió "porque manejé muy mal mi carrera en Argentina. En el '89, fui a tocar a un teatro y no fue nadie. Ahí tuve una crisis y llamé a Tania Libertad y ella me llevó a México para cantar con ella, pero extrañaba mucho. Fue como estar preso durante cuatro años".
El periodista le recordó que hace algunos años dijo que se retiraba. "Estaba cansado. Fue una calentura como la de cualquiera. Pero a los meses me di cuenta de que no me alcanzaba para vivir". Si el dinero le alcanzara, "tocaría de vez en cuando. Bajaría el ritmo. Pero todavía me queda grabar un disco de tango y uno de blues".
"El cansancio sigue, pero cuando subo al escenario muere. Cuando toco quiero que la gente se divierta. Pero tengo que ensayar, armar todo. Es bravo. Tengo 70 años, no soy un chiquilín. No quiero llegar a lo que hicieron con Chuck Berry. Espero que mis hijos no me hagan hacer eso".