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La otra cara del Mundial

El percance mecánico de Lucía Rodríguez y Gonzalo Cammarota en Miami camino al debut

Rumbo al partido debut de la selección en Miami, se les apagó el auto en medio de la ruta a los conductores de “La otra cara del Mundial”.

17.06.2026 13:26

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Un momento de pura incertidumbre y, sobre todo, muchísimo humor fue el que vivieron Lucía Rodríguez y Gonzalo Cammarota en las últimas horas. Todo el equipo de Teledoce se trasladaba por una de las principales autopistas de Miami camino al partido debut de la selección uruguaya cuando el vehículo en el que viajaban sufrió una inesperada falla mecánica que alteró los planes de la cobertura para el programa La otra cara del Mundial.

En una charla posterior con inteligencia artificial, la propia humorista y conductora reveló los detalles del tenso inicio del problema: el auto, de repente, se quedó en “modo tortuga” y se apagó por completo en medio de la transitada ruta.

Ante la emergencia, la primera reacción fue apelar a la tecnología. “Lucía buscó y hay que quedarse esperando”, relató el conductor sobre los primeros minutos arriba del coche. Sin embargo, lejos de quedarse de brazos cruzados, Rodríguez decidió tomar las riendas de la situación: se bajó del automóvil en plena autopista y levantó el capó para intentar localizar la falla. Tras leer las alertas del sistema, descifró que el problema técnico podría estar asociado con un bajo nivel de líquido refrigerante. Al ver el panorama y el contexto del debut celeste, Cammarota no ocultó su escepticismo y lanzó, entre risas, una propuesta drástica: “Yo creo que lo mejor es dejarlo acá”.

Para sorpresa de todo el equipo de Teledoce, tras unos minutos de espera el motor volvió a encender. Fiel a su estilo picante y humorístico, Lucía no tardó en adjudicarse el mérito de la resurrección mecánica y festejó de cara a sus compañeros: “Mirá de quién te burlaste. Abrí el capó y lo arreglé”.

No obstante, la épica duró bastante poco. De inmediato, Gonzalo le consultó si efectivamente había asegurado la tapa del motor antes de arrancar. “No sé", fue la sincera y desorientada respuesta de la artista. Los gritos de aviso no tardaron en llegar: le advirtieron que el capó seguía completamente abierto, lo que obligó a los conductores a bajarse de urgencia en la autopista para cerrarlo correctamente antes de que volara contra el parabrisas.

Frente al blooper y la catarata de errores en cadena, Lucía cerró el episodio apelando al enorme sentido del humor que la caracteriza. “Este viaje va a hacer que a mí me saquen a mis hijos. Se van a dar cuenta de que soy una inútil. ¡No me manden a hacer más nada!”, bromeó.