Antoine Griezmann ha dado sobradas muestras de que su amor por Uruguay, su cultura y su historia traspasa cualquier límite.
Lo vimos cantar canciones de Barra Ámsterdam para alentar a Peñarol, lo vimos armar el mate con la yerba de nuestro país y ahora, en uno de los días más especiales de su vida, volvió a compartir un pedacito de nuestra tierra.
El jugador francés se casó con su novia Erika Choperena y... ¿Adivinen qué banda tocó en la fiesta? Sí, señores, Márama.