La fama es un precio muy alto que muchos niños tienen que pagar para cumplir sus sueños de consagrase como artistas. Tini Stoessel tuvo una gran exposición desde muy pequeña, tras el éxito de la serie Violeta, y hasta el día de hoy nunca paró.

La cantante argentina estuvo como invitada en el programa español El hormiguero, conducido por Pablo Motos. Allí la actriz se emocionó por el lanzamiento de su nuevo álbum, Cupido, y habló con lágrimas en los ojos de lo malo que tiene ser famosa desde muy pequeña.

“Creo que en la vida todo tiene su lado positivo y su lado negativo. En este caso, lo que más me costó en su momento, y lo que más me sigue costando, es la exposición 24/7. Hay algo de mi vida personal también, en algún punto, y mis cosas que intento mantenerlas en privado, aunque a veces es un poco difícil”, comenzó.

“Uno tiene que estar preparado para escuchar a personas que tienen cosas extremadamente horribles para decirte. Y siendo tan vulnerable. Porque hoy, a los 25 años, habiendo aprendido y siendo una persona que trabajó mucho su seguridad, que voy al psicólogo, que tengo personas que me aman, que conocen mi corazón y todo, es una cosa. Ahora, a los 14 años, es una cosa muy difícil”, agregó.

“Yo estoy agradecida por la familia que me tocó. Y tengo papás, mi hermano Francisco, que son personas muy esenciales a lo largo de mi carrera, porque me acompañaron desde un lugar muy humano, muy real. Yo tengo las mismas amigas desde que tengo tres años y me conocen como si fuese su hermana”, destacó.

Luego, la estrella de la música pop latina cerró con una profunda reflexión: “Y sé que cuando apagás las luces, las cámaras y llegás a tu casa, de seguro tenés una persona que te quiere y que podés ser vos misma. A quien le podés contar tus grandes tristezas, tus grandes inseguridades. Creo que eso es lo que hace que no te vuelvas loco con la fama”. Así se despidió Tini, haciendo hincapié en que el apoyo de sus seres queridos fue fundamental.