Franco Lindner, periodista de Noticias, escribió el libro "Sexo, política y plata sucia", con "historias secretas" de miembros de la clase política argentina. Allí, según cuenta Perfil, habla del gobierno enviando agentes de inteligencia para controlar los movimientos de Marcelo Tinelli durante la campaña electoral de 2009.

Era un año crucial para los Kirchner y ShowMatch había arrancado en Canal 13, del Grupo Clarín, con "Gran Cuñado", el falso reality que incomodaba a los políticos por la ridiculización que hacían sus imitadores. Entre ellos se encontraba Martín Bossi en el papel de Cristina Fernández.

"Hay algunos políticos que son hasta en la vida cotidiana personajes, pero... ¿no podemos dejarla un poquito al costado a la presidenta, entre todos, incluida la producción de Tinelli?", había dicho Aníbal en su momento, durante un reportaje radial. "Nadie está hablando de sacar un decreto, pero... me parece que hay excesos. Debería regularse, porque es la presidenta".

Ese día, Tinelli comenzó su programa diciendo: "¡Tenemos un marco regulatorio a partir de hoy!". E hizo saber que lo estaban espiando, a través de un sketch con Miguel Ángel Rodríguez en el papel de Aníbal Fernández, en donde contaba todos los movimientos de Tinelli y remataba diciendo "eso es para que sepas que yo sé absolutamente todo".

Dos días antes, una investigación del mismo autor del libro se refería a las operaciones de la Secretaría de Inteligencia, con la imagen de Tinelli en tapa, y compartía los testimonios de dos informantes cercanos a la SIDE, quienes coincidían en que el conductor era uno de los principales blancos del espionaje kirchnerista.

"Los muchachos hace rato que lo están siguiendo a Tinelli cuando va al Faena Hotel en Puerto Madero", había dicho. "No me pida detalles, pero lo que dicen es que allá siempre hay joda. (...) Fiestas, sexo, merca. Joda, ¿me entiende?". Esta información era "un arma para presionarlo a Tinelli". También investigaron los detalles de su separación con Paula Robles, declaración jurada y números impositivos de Ideas del Sur.

El "Gran Cuñado" de ese año tuvo picos de rating, con Freddy Villarreal como Néstor Kirchner, el falso Luis D'Elía gritando "te odioooo" y Francisco de Narváez como un ricachón simpático que en la realidad terminó ganándole la elección legislativa a Kirchner en Buenos Aires. "Tinelli nos cagó la elección", habría dicho el mismísimo Néstor.

Otro que sufrió presiones fue Pablo Semmartín, principal guionista del segmento. A su celular había llegado un amenazante mensaje anónimo: "Hermano, no tenés nada a tu nombre, pero sabemos que te mudaste. Ojo que te vamos a dejar en fetitas". Semmartín lo tomó con humor y cambió el mensaje de su contestador: "Si querés dejar amenazas para 'Gran Cuñado', apretá 1. Si querés dejar un mensaje personal, apretá 2". El anónimo volvió a llamar: "vos tomátelo en joda, que el viernes vemos...". Se lo contó a Tinelli y lo hicieron público ante la prensa. Los riesgos de hacer humor en televisión.