Un calvario

El dramático relato de Oriana Junco sobre Aníbal Lotocki: “Me salieron granulomas”

La artista reveló detalles escalofriantes de los procedimientos clandestinos que el médico realizaba y las secuelas que sufre hoy.

10.06.2026 14:17

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El complejo panorama judicial de Aníbal Lotocki sumó un relato verdaderamente desgarrador que demuestra que el peligro de sus intervenciones estéticas sigue generando consecuencias muchos años después. En las últimas horas, Oriana Junco decidió romper el silencio de manera pública para detallar las graves secuelas físicas que enfrenta en la actualidad, una década y media después de haberse puesto en manos del polémico cirujano.

La cruda realidad de la artista se dio a conocer en el programa La mañana de Lape (América TV), en el cual el periodista Mauro Szeta replicó una entrevista que la mediática brindó originalmente al canal de streaming Blender. En esa charla, la invitada rememoró el rol que tuvo el médico en su transición de género. “Me hizo mujer directamente hace 15 años. Yo pasé de un hombre total, cuerpo de hombre, todo, y él me fue tallando”, relató, al describir cómo el profesional le moldeó la espalda y le practicó un procedimiento denominado “coleta de sirena”.

Sin embargo, el punto más alarmante de su declaración estuvo vinculado a las condiciones de absoluta informalidad en las que el médico se manejaba en aquella época. Según recordó Junco, el profesional asistía a los hogares particulares con un maletín, para operar a los pacientes en comedores o habitaciones comunes. A pesar de que ya existían rumores sobre supuestas malas praxis, el deseo de Oriana por consolidar su identidad pesó más que las advertencias: “Cuando querés mirarte al espejo y que el espejo te devuelva la figura que querés, es eso o la muerte. Entonces yo estaba totalmente decidida”.

El costo de aquellos tratamientos clandestinos terminó pasándole factura, tiempo después, de la peor manera imaginable. En sintonía con los padecimientos que sufrieron otras víctimas notables como Gabriela Trenchi o la fallecida Silvina Luna —quien inició el camino judicial allá por 2014—, el organismo de la mediática comenzó a reaccionar negativamente a los productos inyectados.

Oriana confirmó que le aparecieron los temidos granulomas en la zona de los glúteos y en las piernas, explicando que son sustancias que se encapsulan, formando dolorosas formaciones. La gravedad de las secuelas la llevó incluso a someterse a cirugías reconstructivas en el continente europeo para poder retirarse los depósitos acumulados en sus labios.