En Intrusos, Marcela Baños revela el mal momento que vivió luego de que clonaran su celular.
"Estoy viviendo un fin de semana de pesadilla, esto arrancó el viernes a las once y media de la noche. Estaba trabajando y tenía justo música en mi celular, estaba ingresando en mis redes sociales y automáticamente veo que no puedo ingresar a Twitter. Dije: '¡Qué raro!´. Después al toque, Instagram tampoco. Me pareció raro porque tengo todo conectado. Entonces me llama un amigo y me dice: '¿Vos subiste ese video a Instagram?'. Ahí me di cuenta de que me habían hackeado la cuenta", comienza
"Me llamó la atención que los tres puntitos en el tema de los datos, lo tenía anulado. No tenía datos en mi celular. A partir de ese momento estuve totalmente ajena a lo que sucedía. Las redes sociales me las bloquearon todas y no sabía si podían acceder a mis cuentas y a mis contactos, a mis tarjetas de crédito que están vinculadas a mercado pago. No entendía lo que sucedía. No sabía si era una interna de la cumbia o por donde venía la mano", sostiene.
"Primero mostraban dinero, ostentosamente, dólares y mostraban a un grupo de cumbia que se llama Zamaray. Los chicos viven en Holanda y no tienen nada que ver. En este momento es la contra de L-Gante, y también mostraban un video de él. Me cambiaron la foto y pusieron la de un chico que, supuestamente, es el cantante de Zamaray, no sabía por dónde venía la mano, no entendía nada, a los chicos no los conozco", detalla.
"Me contacto con un especialista en esto y empiezo a recuperar las cosas pero, al otro día, me llama Nicolas Maiques y me cuenta que le pasó lo mismo, que es un tobo de línea. Por suerte tenía el wifi, que me permitió poder comunicarme y pude hablar con la empresa de telefonía. Me dijeron que se activó un chip de autogestión. Los que lo hicieron sabían todo, te activan tu chip y te roban tu línea, y a partir de ahí, fuiste", indica.
"Toman tu persona y no sabés lo que son capaces de hacer. Mis cuentas no las movieron, por eso no sé ni para qué lo hacen", dijo. Acto seguido, le agradeció al abogado Fernando Burlando, quien inmediatamente la contactó con el área de Crímenes Cibernéticos. "Esto parece una serie, no puedo creer lo que estoy viviendo. Voy a ir a hacer una denuncia penal para activar esto porque es un delito", asegura.
"Me sentí nuevamente ultrajada. Es tremendo lo que me pasó. Me sentí sola, desnuda y en la selva. Es loco que esta gente llama a un lugar y hace con vos lo que quieran. Le puede pasar a cualquiera. Somos nada", concluye quebrada.