El actor brasileño Gerson Brenner falleció este lunes a los 66 años debido a una falla multiorgánica, según informó su esposa, Marta Brenner. Estaba hospitalizado en el Hospital São Luiz, en Itaim, São Paulo.

Brenner fue un verdadero ícono de las telenovelas de TV Globo en la década de 1990, donde se destacó por sus papeles de galán. Su salto a la fama fue en 1990 con La reina de la chatarra. Si bien el protagonista era el ya famoso Tony Ramos, Brenner interpretó al joven galán Gerson Giovanni, un instructor de paracaidismo que hizo suspirar a la teleaudiencia.

El artista llevaba décadas luchando contra las secuelas de una herida de bala sufrida durante un intento de robo en 1998, hecho que cortó abruptamente su carrera y lo hizo alejarse de la vida pública.

“Él amaba profundamente a TV Globo. No veía ningún otro canal. Su vida giraba en torno a la televisión”, dijo su esposa en declaraciones recogidas por el portal G1.

Además de sus dotes de galán, Brenner supo desenvolverse con soltura en papeles cómicos, interpretando casi siempre personajes fuertes, bonachones y de buen corazón.

Otro papel destacado fue el de Giovanni Barbieri en la telenovela Perigosas peruas (1992). En la trama, era un policía fuerte, rudo, ignorante y torpe que competía por el amor de Joana (Fabiana Scaranzi) con un compañero.

En la telenovela Corpo dourado (1998), interpretó a Jorginho, un campesino ingenuo que competía por el amor de la protagonista Selena (Cristiana Oliveira) con el empresario Arturzinho (Marcos Winter). Jorginho era otro personaje divertido, que terminó formando pareja con Alicinha (Danielle Winits) al final de la trama.

La tragedia

El 17 de agosto de 1998, Gerson Brenner se encontraba de viaje desde São Paulo a Río de Janeiro para filmar el episodio final de Corpo dourado cuando sufrió una emboscada en la autopista Dutra.

Unos ladrones colocaron piedras en la carretera, lo que provocó que dos de las ruedas de su coche reventaran. Mientras cambiaba las ruedas, dos hombres intentaron robarle. El actor se resistió y recibió un disparo en la cabeza.

La bala le atravesó el hemisferio izquierdo del cerebro y se alojó en la nuca. Las áreas del cerebro responsables del movimiento y el habla resultaron afectadas. Brenner quedó confinado a una silla de ruedas y desde entonces tuvo dificultades para hablar. Nunca más volvió a actuar.