La partida de Daniela de Lucía de Gran Hermano: generación dorada fue uno de los momentos más conmovedores de la temporada. La coach motivacional debió abandonar el programa tras recibir la noticia del fallecimiento de su padre.
En plena gala, la producción la llamó al confesionario para informarle sobre la situación. Minutos después, Daniela se dirigió directamente a la habitación para preparar sus pertenencias. Allí les comunicó a sus compañeras que debía irse. “Me voy, es un tema con mi papá”, les dijo, generando un inmediato clima de preocupación y desconcierto.
Ante el impacto del resto de los participantes, decidió contarles la verdad: “Se merecen que les diga la verdad: se murió mi papá. La vida es movimiento, uno hace planes, es surrealista, pero afuera está el mundo real. Me quedaré con ganas de vivir este mundo surrealista, ojalá que algún día nos crucemos de nuevo, adentro o afuera”. Sus palabras terminaron en un abrazo grupal que conmovió a todos.
Ya fuera de la casa, Daniela envió un mensaje de voz al programa A la tarde, en el cual explicó que viajaba rumbo a Tandil para acompañar a su madre. “Mi papá tenía un deterioro físico desde hace tiempo”, detalló. Y agregó que, aunque sabía de sus complicaciones de salud, el desenlace fue inesperado: una infección en escaras y una infección urinaria terminaron agravando su cuadro.
“Estoy triste, pero no quería dejar de mandar este mensaje. Fueron dos días en la casa que quedarán siempre en mi recuerdo. Fue una hermosa experiencia, pero ahora estoy acompañando en la vida misma, la vida de verdad con la familia”, expresó, dejando entrever que no regresará al reality.