Después de una larga espera, se hizo por primera vez en Gran Hermano Argentina el juego de congelado, que consiste en que los participantes deben permanecer quietos y no pueden interactuar con sus familiares que ingresan a la casa.

Uno de los bloopers de ese desafío lo vivió Juliana Scaglione, quien es conocida como Furia. Apenas sonó el teléfono rojo, la jugadora salió desnuda a atenderlo y en ese momento se disparó la alarma del congelado, sin que le diera tiempo a ir a ponerse ropa interior.