En 2013, Reese Witherspoon tocó fondo. La actriz fue detenida por desobediencia luego de discutir con un policía, luego de que acusaran a su marido de conducir ebrio. Una grabación viral la mostraba preguntándole al oficial si sabía quién era ella.

Meses antes había aparecido en una lista de los actores menor rentables de Hollywood, luego de un par de fracasos de taquilla. Sin embargo, ella logró convertir su desgracia en una nueva oportunidad, cuenta La Vanguardia.

En lugar de esperar a que la llamaran, creó su propia productora y escribió papeles para ella. Además, permitió que películas dirigidas por mujeres prosperaran en la industria.

Mientras tanto, apuntó a la televisión, como productora y actriz en "Big Little Lies". "Sentí que la historia era una oportunidad única para que las mujeres de todas las edades hablaran sobre la maternidad", había contado a The Guardian.

Su reputación creció incluso más que antes de sus problemas y fue bautizada por el Wall Street Journal como una de las nuevas "Power Brokers" de la industria.

En cuanto a sus próximos proyectos, llega su canal feminista de streaming "Hello Sunshin", dedicado en exclusiva a contenido de y para mujeres. Eso incluye un magazine llamado "Shine on with Reese", en donde entrevistará a algunas de sus compañeras para hablar de trabajo y sus vidas personales.