Candelaria puede causar cualquier sentimiento menos indiferencia. Especialmente, desde que decidió que el tatuaje se convertiría en una marca personal.
Hace poco se realizó un trabajo en el cuello conocido como Black Out, y recibió numerosas críticas. "No me dolió, por ahí un poco en el medio del cuellito, donde está la nuez (de Adán) para los hombres. No me durmieron, no me anestesiaron. El tattoo se tolera, así que hay que bancárselo", contó en entrevista con 105.5 FM.
"Me lo hicieron con puntos para que quede más suave porque está el cuello; de hecho ahora está más gris, no está tan negro como en esa foto que impactó a todo el mundo. La técnica, el Black Out, es con negro pintado. Se usa mucho afuera, acá no hay nadie que se lo haga", agregó.
Y confesó que piensa seguir: "Quiero tatuarme todo el cuerpo".
¿Qué te parece cómo está quedando?