Los seis uruguayos que supuestamente iban a participar del reality show de Jennifer López no fueron tantos. Los seleccionados de nuestro país para el programa fueron los bailarines Laura Smart y Federico García, los músicos Johnny Neves, Eduardo Giménez, Daniel "Tatita" Márquez y Nicolás Arnicho.
De estos seis uruguayos viajaron dos ("Tatita" y Nico Arnicho), dos declinaron participar y dos se quedaron con las ganas. La bailarina sanducera Laura Smart habló con el diario Primera Hora de San José y amplió sus dichos a El Observador esta semana, cuando explicara los términos abusivos del contrato y la "estafa" de la que fue víctima.
La pareja de baile de Laura, Federico García, decidió dar un paso al costado al ver las cláusulas del contrato que exigía, entre otros puntos, estar dispuesto a pasar nueve meses sin contacto alguno con su familia (incluidos hijos). Otras cláusulas en su contrato indicaban que cuando llegaran a la casa solo tendrían agua a discreción, una sola comida, que deberían abonar US$ 100 por posibles gastos, que los artistas debían aceptar tener un micrófono día y noche, que en el transcurso del programa se podrían revelar o inventar aspectos íntimos o personales así como información de carácter privado del participante sin derecho a reclamo o desmentido, entre otras, recoge el diario de San José.
Laura Smart aceptó los términos del contrato e inició los trámites para poder viajar, como la renovación del pasaporte y el trámite de la visa. La producción del programa se comunicaba con Laura para exigirle cada vez un nuevo documento o un nuevo trámite, cumplidos por la bailarina. Según una de las productoras del programa, le indicaron que estaban buscándole pareja para su presentación en Los Ángeles.
A medida que transcurría el tiempo comenzó a pedir explicaciones. Una productora le respondió. "Me dijo que de ninguna manera me querían dejar afuera, que lo que había pasado en Los Ángeles era solo una primera instancia, que el show en vivo quedaría conformado recién en mayo", contó Laura, pero sin embargo jamás la contactaron nuevamente.
Laura Smart contó que no puede iniciar acciones legales porque el contrato que firmó prácticamente la inhabilita a tal acción, ya que en una parte puntualiza que el productor tendrá el derecho para suspender o terminar el acuerdo con o sin previo aviso.
Por el momento, Laura decidió denunciar el caso en lo medios en nombre de "los artistas estafados y manoseados".