La épica One Battle After Another se consagró este domingo como mejor película en la 98ª edición de los Oscar, coronando una temporada de premios en la que se posicionó como uno de los títulos más celebrados del año.

La cinta dirigida por Paul Thomas Anderson obtuvo seis estatuillas de las 13 nominaciones con las que llegó a la gala celebrada en el Teatro Dolby, en Los Ángeles.

Para Anderson supuso un hito en su carrera: tras once nominaciones en ediciones anteriores, el cineasta consiguió sus primeros tres premios de la Academia por mejor guion adaptado, mejor dirección y mejor película.

“Ustedes lo hacen a uno trabajar muy duro para conseguir uno de estos”, bromeó el director al recibir la estatuilla como mejor director. Más temprano, al recoger su premio como guionista, aseguró que escribió la película “para disculparse con sus hijos por el mundo que les estamos dejando”.

Un retrato del Estados Unidos contemporáneo

Protagonizada por Leonardo DiCaprio, la película está inspirada en la novela Vineland del escritor Thomas Pynchon.

La historia sigue a un exrevolucionario cuya vida vuelve a sacudirse cuando su pasado regresa para pasarle factura, en un contexto marcado por tensiones entre supremacistas blancos, activistas e inmigrantes en Estados Unidos.

Pecadores, la gran rival de la noche

El principal competidor de la gala fue Sinners, el filme de vampiros con el que el director Ryan Coogler exploró el racismo en el sur de Estados Unidos durante la década de 1930.

Aunque llegaba como una de las grandes favoritas con 16 nominaciones, finalmente obtuvo cuatro premios. Coogler se llevó el galardón a mejor guion original y agradeció emocionado al equipo de la película.

Premios de actuación

La gala también dejó premios importantes en las categorías de interpretación.

El actor Michael B. Jordan ganó el Oscar a mejor actor por su doble papel en Sinners, en el cual interpreta a dos hermanos gemelos que regresan a su pueblo natal intentando dejar atrás su pasado criminal.

Por su parte, Sean Penn obtuvo su tercer Oscar por su actuación en One Battle After Another, aunque no asistió a la ceremonia, por lo que el actor Kieran Culkin recibió la estatuilla en su nombre.

En las categorías femeninas, Jessie Buckley fue premiada como mejor actriz por su interpretación en Hamnet, mientras que Amy Madigan ganó el Oscar a mejor actriz de reparto por su papel en La hora de la desaparición.

Premios internacionales y técnicos

En la categoría de mejor película internacional se impuso la noruega Sentimental Value, dirigida por Joachim Trier, superando a la brasileña O Agente Secreto.

En el apartado técnico, destacó Frankenstein, que obtuvo premios en vestuario, maquillaje y peluquería, así como en diseño de producción.

Humor, música y homenajes

La ceremonia estuvo conducida por el comediante Conan O'Brien, quien abrió la gala con un monólogo lleno de bromas sobre la industria del cine.

Entre los números musicales destacó la interpretación de “I Lied to You” por el actor Miles Caton, parte de la banda sonora de Sinners.

La ceremonia también incluyó un emotivo segmento In Memoriam que recordó a figuras fallecidas del cine. El actor Billy Crystal rindió homenaje a su amigo Rob Reiner, mientras que la cantante Barbra Streisand interpretó una canción en memoria de Robert Redford.

La gala combinó cine, música, humor y reflexión política, consolidando a One Battle After Another como la gran vencedora de la noche.

En base a AFP.