Desde el viernes pasado, el abogado penalista Ignacio Durán asumió la defensa de Carlitos Perciavalle a pedido de la familia y de conformidad con el capocómico.
Desde hace varios años, los asuntos legales del humorista estaban en manos del estudio de Guillermo Alhers, desde donde se llevaron adelante las denuncias civiles y penales contra su vecino.
A pocas horas de asumir esta defensa, Durán conversó con Montevideo Portal sobre las próximas instancias judiciales que deberán presentarse.
“Hemos estado en conversación con la familia de Carlitos Perciavalle, muy preocupados por esta situación, por su salud, por su bienestar, ya que por este proceso ha tenido un enorme desgaste emocional. He solicitado ver el estado de los procesos y formalmente me reuní con Carlos el viernes pasado, asumimos la defensa haciendo las comunicaciones en el juzgado. Primero, decirles que hemos visto toda la actuación del colega anterior, Alhers: hablé con él y nos reunimos en su estudio. Ha hecho un excelente trabajo jurídico. La familia entendió que el estado de situación procesal requería otra impronta, porque de seguir en esa línea, difícilmente se podrá concluir con una sentencia y que Perciavalle pueda disfrutar, como entendemos que debería suceder. Los procesos están en primera instancia y son de largo aliento. Carlitos tiene 85 años, por eso estamos pensando en apuntar a una defensa más agresiva y negociadora”, añadió.
¿Cómo lo vio de ánimo? ¿Tuvo alguna conversación para que la familia, o sus sobrinos, asuman la curatela o el cuidado de Perciavalle?
Él está bien, siempre con su humor; está perfectamente lúcido. Carlos está en su casa, El Paraíso; ustedes la conocen bien. Está con una persona permanente que lo ayuda en las tareas de la casa, pero está muy bien de la cabeza, muy lúcido, lo que me hizo bastante más fácil la tarea, porque tiene muy clara toda la situación y los perjuicios que ha sufrido. Es justo decir que tiene cuatro sobrinos que están muy al tanto de la situación, pendientes de él mediante llamadas y de forma presencial, y participan mucho de todo lo que tiene que ver con Carlitos.
El litigio data del 2023, con un proceso nuevo por el que hace poco hubo una audiencia de conciliación, donde hubo un intento de acercamiento, pero no se arribó a un resultado positivo. Estamos pensando en encauzar este proceso que ya está iniciado y analizar si conviene demandar en ese mismo proceso en el que Perciavalle citó a conciliación. Al no haber una transacción, queda abierta la vía judicial.
¿Hablamos de continuar con la denuncia por hostigamiento y de violento despojo en los términos del artículo 669 del Código Civil, o de los actos que podrían configurarse como usurpación y violencia de acuerdo al Código Penal?
Previo a asumir la tarea, estudiamos el caso con Andrés Arocena y vimos que Alhers hizo un muy buen trabajo jurídico. La idea es darle otra impronta, otra estrategia profesional. Entiendo que, de seguir con esta situación jurídica, es muy probable que Carlos resulte ganancioso, pero quizá, por lo que son los procesos, esto puede llegar a demorar algunos años y creo que eso no le sirve ni a Carlos ni tampoco a la otra parte.
Yo ratifico en todos los términos lo que denunció oportunamente Alhers, sin perjuicio de eso, y por lo largo que podría ser el proceso y su complejidad, es hora de tener otra estrategia, sin desconocer todo lo que este proceso ha afectado a Carlitos.