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“Mortificar el pensamiento”: el trágico caso en el que se inspiró la serie “Cautiva”

Silvia Albarenque contó la dura experiencia que vivió en el convento Carmelitas Descalzas de Nogoyá, donde permaneció por años.

19.10.2026 15:04

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Montevideo Portal

La serie Cautiva, que se estrenó el pasado 18 de setiembre en la plataforma Flow, está inspirada en un caso real que ocurrió en Argentina años atrás.

El hecho se inspira en la historia de Silvia Albarenque, quien permaneció años en el convento Carmelitas Descalzas de Nogoyá y allí sufrió toda clase de abusos.

Albarenque relató, en diálogo con el youtuber Pablo Salum, que ella vivía en un pueblo de la provincia de Entre Ríos y allí, a sus 17 años, terminó sus estudios secundarios y abandonó el pueblo para trasladarse a Paraná, la capital de la provincia, con el objetivo de estudiar. Contó además que durante su último año de secundaria sus padres se divorciaron.

Al llegar a Paraná, se sintió “desprotegida, sola y vulnerable” y no quería permanecer allí. Sin embargo, volver a su pueblo era complejo porque “no sabía adónde volvía”, dado que transcurría el divorcio de sus padres y “nadie sabía muy bien dónde estaba parado”.

Albarenque señaló que también vivió una “situación espantosa de parte de un pariente de su hermana”, y todo lo que le estaba pasando la hizo sentir que “estaba en peligro” y que debía ir a un lugar donde “la protegieran”.

Fue así como, en ese momento de incertidumbre, llegó al convento Carmelitas Descalzas de Nogoyá y le pareció “algo estable” y sentía que las monjas sabían “lo que iban a hacer toda la vida”.

Tiempo después de ingresar, Silvia comenzó a vivir un infierno. Usar el silicio y la mordaza o permanecer encerrada en una celda hasta que su superiora lo dispusiera fueron algunos de los castigos físicos que sufrió.

 Albarenque debía, a su vez, “mortificar el pensamiento”. “Si vos te acordás de algo que pasó cuando eras chiquita, tenés que reprimirlo, no podés pensar en nada más que te haya pasado antes del ingreso al convento; te enseñan a reprimir todo pensamiento que tenga que ver con tu familia, tus deseos o aspiraciones”, agregó.

Relató que estuvo años sin ver a su padre y que, incluso en una ocasión, le dieron un “permiso extraordinario” para visitarlo, pero le dijeron lo que debía decirle y le prohibieron que lo invitara “a sentarse”.

También padeció violencia psicológica: un ejemplo de esto fue cuando Silvia fue castigada debido a que lloró por el fallecimiento de su abuela.

A Albarenque le encantaba dibujar, pero en el convento tenía prohibido hacerlo y tuvo dificultades para recuperar esa pasión: “Me costó años volver a dibujar; yo en eso agradezco tanto a mi familia. Parecía que ellos se acordaban de quién era yo y yo no”.

Cautiva narra la historia de Clara (Carolina Kopelioff), una joven que ingresa a un convento de clausura sin imaginar que Cecilia (Lorena Vega), la madre superiora, impondrá un régimen marcado por el abuso y la crueldad, transformando la vida de las monjas en un auténtico infierno medieval.

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