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Hay preocupación

“Estaba dejando de ser él”: Luis Ventura contó por qué internaron a su hijo Antonito

El periodista reveló en redes que el lunes 28 internó a su hijo de 12 años en la Clínica Trinidad. Los parámetros ya se normalizaron.

02.10.2026 07:38

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Luis Ventura preocupó a sus seguidores al revelar que su hijo menor, Antonito, de 12 años, tuvo que ser internado en la Clínica Trinidad luego de que él y su entorno notaran un cambio en su estado de salud. Así lo contó el propio periodista a través de sus redes sociales, donde publicó un mensaje acompañado por un video en el que se ve al niño caminando por los pasillos de la clínica, sonriente y junto a su papá.

“Un toro que no afloja. El lunes 28 internamos a Toñito en la Clínica Trinidad”, arrancó escribiendo Ventura. El conductor explicó que la decisión de consultar médicamente llegó después de notar cambios que le llamaron la atención: “Estaba dejando de ser él y algo había cambiado”, escribió, dejando en claro la preocupación que sintió al ver que su hijo no estaba como habitualmente. Antonito es fruto de su relación con Fabiana Liuzzi.

A partir de esa consulta, los médicos realizaron distintos estudios para determinar qué estaba pasando. Según detalló Ventura, los resultados permitieron detectar algunos parámetros que requerían atención: “Estudios y mucho laboratorio nos marcaron parámetros que hoy se normalizaron”, explicó, dando señales de tranquilidad sobre la evolución del nene después de varios días internado.

El cierre del mensaje fue de agradecimiento. “Gracias a todos por su cariño, a los que se ocuparon y a los que se preocuparon también. La vida sigue”, escribió en otro posteo, acompañado de una imagen de Antonito sonriendo.

No es la primera vez que Ventura muestra públicamente el vínculo emotivo con su hijo. Hace unos meses, el periodista se quebró en llanto en el programa A la tarde al contar la historia detrás de un dibujo que hizo Antonito en la escuela, donde asiste a una institución con enseñanza diferenciada. En esa oportunidad, relató que el nene había hecho una pintura con témpera y las manos, y que entre las manchas se podía ver una mano con el pulgar para arriba, “la seña que siempre hacía mi viejo”, dijo con la voz quebrada. Incluso aseguró que, mirando bien la pintura, podía divisarse la cara de su padre fallecido. El cuadro está colgado en un lugar central de su casa y, según contó, despierta la curiosidad de todos los que lo visitan.