Uruguay expuso este martes su enfoque integral de política habitacional durante el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2026, organizado por la CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe. La ministra de Vivienda y Ordenamiento Territorial, Tamara Paseyro, participó del panel “Vivienda Social como Motor de Desarrollo”, donde compartió las principales lecciones de la experiencia uruguaya ante autoridades y expertos regionales.

Paseyro subrayó que la vivienda debe entenderse como una política “pivot” dentro del entramado social y urbano, al articular dimensiones materiales, infraestructura, servicios públicos y convivencia. “Una vivienda adecuada y bien localizada permite que las políticas de salud, educación, cuidados y seguridad tengan impacto real”, señaló.

En su intervención, hizo hincapié en el rol estratégico de la inversión en vivienda, tanto para generar empleo y fortalecer comunidades como para reducir desigualdades futuras. “Invertir hoy implica menos costos asociados a la exclusión mañana. La vivienda es un derecho que habilita otros derechos”, afirmó.

Uno de los temas centrales de su exposición fue la infancia: “El 32?% de los niños menores de seis años en Uruguay vive bajo la línea de pobreza. Eso nos convoca al trabajo conjunto. El Estado solo no puede: necesita del sector privado, la sociedad civil y las propias comunidades”.

También abordó el desafío del acceso al suelo, al que definió como “un problema regional” que requiere un Estado activo, coordinación entre niveles de gobierno y planificación territorial alineada con las políticas de vivienda.

Paseyro destacó además la necesidad de políticas habitacionales flexibles, capaces de adaptarse a los cambios demográficos y territoriales: desde hogares monoparentales hasta asentamientos precarios, desde zonas costeras a fronterizas. “La vivienda debe ser un proceso, no una solución única y estanca”, advirtió.

Entre las experiencias uruguayas mencionó el Programa de Mejoramiento de Barrios, que combina vivienda, infraestructura y comunidad, y anunció el lanzamiento del programa Más Barrio, en alianza con CAF, que integrará también acciones en seguridad y convivencia.

Consultada sobre el modelo de cooperativas de vivienda, lo definió como un pilar clave en Uruguay, pero también reconoció sus límites: “No es accesible para toda la población. Trabajamos para que sectores vulnerables también puedan participar, con apoyo institucional y nuevas formas de inclusión”.

“El cooperativismo funciona donde hay un marco regulatorio claro, gobiernos comprometidos y suelo disponible. Es más que una vivienda: es una apuesta a la vida colectiva”, concluyó.