Uruguay asumió este miércoles, por primera vez en su historia, la Presidencia del Grupo de los 77 (G-77), “principal espacio de articulación política del mundo en desarrollo en el marco de las Naciones Unidas”, integrado por 134 países de África, Asia-Pacífico y América Latina y el Caribe.

Según explicaron desde Cancillería, el Grupo de los 77 es la mayor organización intergubernamental de países en desarrollo dentro del sistema de la ONU y ha sido, desde su creación, un “importante ámbito” para coordinar posiciones comunes del Sur Global, fortalecer la capacidad de negociación conjunta y promover la cooperación Sur-Sur.

Tomar la presidencia implica para Uruguay la conducción de negociaciones relevantes y la coordinación política del bloque durante el año.

Durante la sesión realizada en la sede de Naciones Unidas, el canciller Mario Lubetkin destacó el carácter histórico del momento. “Es un privilegio asumir la presidencia del Grupo de los 77 por primera vez desde su creación hace 62 años”, afirmó, y señaló que Uruguay asume esta responsabilidad “con orgullo y humildad, en un momento crítico para las Naciones Unidas y para el orden internacional basado en reglas”.

Nos comprometemos a ejercer esta función con dedicación y seriedad, con la firme determinación de defender los objetivos y principios de la carta de Naciones Unidas, y, en este marco, defender los intereses del grupo y fortalecer la posición del mismo en el sistema de las Naciones Unidas.”, sostuvo.

Uruguay adelantó que durante su presidencia impulsará una agenda centrada en reducir las brechas entre países desarrollados y en desarrollo, que —según advirtieron— no solo persisten sino que se profundizan. En ese marco, Lubetkin afirmó que se trabajará para “promover una estabilidad económica global sostenible, reforzar la solidaridad y la cooperación, y garantizar una distribución más equitativa de los recursos”.

Desde la perspectiva regional, el jerarca planteó la necesidad de repensar cómo se mide el desarrollo, al considerar insuficiente el uso exclusivo del Producto Interno Bruto. “La medición del desarrollo basado solamente en el producto interno bruto, no es suficiente para reflejar realidades que son mucho más complejas”, sostuvo Lubetkin, y adelantó que se buscará la incorporación de indicadores que contemplen las dimensiones económica, social y ambiental, así como el concepto de desarrollo en transición.

Otro de los objetivos será la reforma de la gobernanza financiera internacional y el fortalecimiento del sistema comercial multilateral. En ese sentido, Uruguay subrayó la necesidad de “garantizando una mayor representación de los países en desarrollo” en las instituciones financieras y reafirmó su compromiso con un comercio internacional “más justo, con un tratamiento especial y diferenciado” para los países del Sur Global.