Contenido creado por Martín Otheguy
Política

El desfacedor de entuertos

Uriarte: José Bayardi será un ministro "capaz de enderezar esta situación compleja"

El integrante de la Vertiente Artiguista aseguró que la remoción de Jorge Menéndez "puede ser injusta" pero "es entendible políticamente".

02.04.2019 11:47

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2019-04-02T11:47:00-03:00
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José Bayardi, de la Vertiente Artiguista, será el sustituto de Jorge Menéndez al frente del Ministerio de Defensa, confirmó a Montevideo Portal Daouiz Uriarte, del mismo sector político. Bayardi ocupará el lugar de Jorge Menéndez, cesado a raíz de lo ocurrido con las actas del Tribunal de Honor Militar en las declaraciones de Gavazzo, Silveira y Maurente, no notificadas al orden superior pese a que se confesaban delitos.

Uriarte comentó que intercambió algunos mensajes más temprano con Bayardi, que aún esperaba la formalización del cargo por parte de Presidencia y también saber quién será su subsecretario. Bayardi ya fue ministro de Defensa (y viceministro) en el primer gobierno de Tabaré Vázquez.

"Creemos que es la persona más indicada por varias razones: la primera, que tiene experiencia y ya estuvo de subsecretario y de ministro; conoce la institución, porque trabajó en la Comisión de Defensa. Conoce los mecanismos y las personas, además de gran parte de la oficialidad. Creo que en este sentido será alguien respetado", comentó Uriarte.

Señaló que Bayardi cuenta con la confianza del presidente de la república y que, al no postularse en la campaña, "va a tener todo a su disposición para dedicarse al Ministerio y enderezar esta situación compleja". "Yo creo que en las grandes crisis aparece muchas veces la luz. En este sentido va a colaborar con unas Fuerzas Armadas respetuosas de la democracia y la Justicia, y compenetradas con el principio de la civilidad", agregó el dirigente.

Sobre la interna

Daouiz Uriarte apuntó que a su entender no hubo "caos" en los últimos hechos en el Ministerio de Defensa, sino que "efectivamente hubo intencionalidad de absolver desde el punto de vista del honor a las actitudes de estas personas que fueron procesadas por la Justicia civil, y solo cuestionar la actitud de José Gavazzo en permitir que otra persona fuera presa (Juan Carlos Gómez) cuando era su responsabilidad". Agregó que "faltaron el respeto a la Justicia penal".

Uriarte también se refirió a la remoción de Menéndez y dijo tener información de que el exministro efectivamente elevó el informe de las actas del Tribunal de Honor. Consultado si no era injusta su destitución, sabiendo ello, explicó: "Los que alguna vez ocupamos un cargo de responsabilidad sabemos que aunque seamos inocentes de hechos que ocurrieron bajo nuestra dependencia y que inclusive tuvimos la posibilidad de evitar, la responsabilidad política lleva a que podamos ser sustituidos. Por algo son cargos de responsabilidad política y de confianza. Cuando uno es ministro, por razones de conveniencia política puede ser removido. Quizá sea injusto pero entendible".

Uriarte reconoció que no hubo una reflexión profunda del tema, al hacerse Presidencia con la información, pero aclaró que el expediente llegó en febrero, y que 45 días en la administración pública no es tanto. "No quiero diluir responsabilidades", acotó, pero sí apuntó contra los integrantes del Tribunal de Honor que estaban en conocimiento desde hace un año de estos hechos.

Si bien "las responsabilidades políticas podrán surgir de las informaciones posteriores", para Uriarte lo importante es que "en definitiva se ha logrado determinar que existe o existía en el generalato una importante convicción de respaldo a los hechos de la dictadura, y eso hay que terminarlo definitivamente; y si existen generales o coroneles que piensen con esa cabeza, deben ser cesados". "No hay espacio en la democracia para integrantes de las FFAA que piensen que es lícito atentar contra los derechos humanos y la democracia", agregó.

"Nuestras FFAA están en el mundo exigiendo el respeto a los derechos humanos, en particular el derecho humanitario en los casos de guerra. Entonces es inconcebible que no afecte nuestro honor el hecho de que alguien haya torturado, asesinado y desaparecido a alguien que ni siquiera puede haberse considerado prisionero de guerra. Es incoherente y podría generar inclusive una condena a nivel internacional", apuntó.