Suaaaaaave

Una tortuga marina quedó atrapada en una red de pesca y fue devuelta al río por Karumbé

El animal, de la especie siete quillas, fue encontrada por un pescador en Kiyú, que avisó a los expertos para que analizaran su estado.

12.03.2022 21:20

Lectura: 3'

Compartir en

Una tortuga marina de la especie siete quillas (Dermochelys coriacea) quedó atrapada en una red de pesca este viernes. Fue encontrada y liberada por Álvaro "Popo" García Zenone, un pescador que hace 20 años trabaja en la zona de Kiyú. "Yo trabajo con redes fijas, vimos un tarro que se hundía y vi que era una tortuga. No sabía de que especie", dijo a Montevideo Portal. 

"Hace muchos años que trabajo con Karumbé y colaboro con ellos. Hacen los estudios que tienen que hacer y después se liberan", comentó, al contar que luego del hallazgo se comunicó con la organización dedicada a la investigación y conservación de tortugas marinas

La tortuga mide 1,20 metros de caparazón (un largo total de unos 1,50 m) y los ejemplares de esta especie pesa entre 200 y 300 kilogramos. 

Alejandro Fallabrino, investigador y director de Karumbé, explicó a este medio que Kiyú es un lugar donde aparecen muchas siete quillas, dado que al ser una región con muchas aguavivas, es su zona de alimentación. 

"Karumbé tiene 23 años, con Popo debe hacer unos 20 que trabajamos. Él arrastró la tortuga para que fuéramos nosotros que veamos el estado del animal. Nosotros las marcamos, porque con la marca metálica sabemos qué es lo que hace, la migración, o si —lamentablemente, ojalá que no— queda en una red de pesca, los pescadores nos avisan 'era tal tortuga, porque tiene tal marca'. Es como si fuera un piercing pero con un número y dice 'devolver a Karumbé' para que nos avisen", comentó. 

Dijo que tras estudiar el estado del animal, se vio que estaba bien, con "un poquito de sangre" por la red, pero que "en un animal de ese tamaño no pasa nada". 

"Después tomamos los datos biométricos, menos el peso porque es complicado, porque pesan aproximadamente 200 y pico de kilos. Era un animal chico para la especie, 1,20 metros de caparazón. Se tomaron muestras para hacer los estudios genéticos y tenemos un proyecto también de estudios de isótopos. Eso nos permite saber qué aguavivas está comiendo, qué especies", sostuvo el investigador.