Un presidiario cuya identidad no se reveló falleció a causa de un atragantamiento que ocurrió cuando cenaba junto a otros reclusos.

Según informara el programa local de TV Cuarto Poder, el hecho ocurrió sobre las 23:30 del martes, cuando el hombre comía junto a algunos compañeros en un pabellón de la Unidad N.º 18 del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), en Durazno.

Mientras comía, el presidiario se desmayó y los demás internos lo retiraron del lugar para que fuera “asistido en la parte externa del establecimiento”. Sin embargo, nada pudo hacerse para salvar su vida y, según informaron fuentes del caso al citado medio, el individuo murió en la unidad penitenciaria.

Durante la autopsia se extrajo de la garganta del hombre un trozo de carne, objeto que habría producido la asfixia. De acuerdo con el mencionado reporte, el INR no informó oficialmente del episodio.

Un presidio desbordado

La cárcel de Durazno es uno de los recintos más afectados por la superpoblación que experimenta el sistema carcelario uruguayo. A fines del mes pasado, se anunció que el penal había duplicado su capacidad —es de 100 presos y alberga a 200— y que ya no recibiría más reclusos.

De hecho, se dispuso el traslado de algunas personas privadas de libertad a cárceles de otros departamentos, con el fin de descomprimir la situación.