En el entendido de que "se sabe perfectamente que si aumenta la producción (de la empresa UPM) "aumenta la contaminación", el canciller argentino Héctor Timerman aseguró este lunes a radio Continental de Buenos aires que su gobierno será "inflexible" para preservar el medio ambiente.

"(UPM) quiere presionar a los gobiernos de ambos países, hacernos pelear, para conseguir un aumento en sus ganancias sin hacer las inversiones y atender el cuidado del medio ambiente al que está obligado", dijo Timerman sobre el pedido de autorización de la empresa al Ejecutivo uruguayo para aumentar el tope de su producción anual.

Según consigna la agencia oficial argentina Télam, el jefe del Palacio San Martín sostuvo que la pretensión de la empresa "no es un problema entre los gobiernos de Uruguay y la Argentina".

"La ley es clara. Hay un Tratado del Río Uruguay que impide que unilateralmente se modifiquen las condiciones ambientales del río", dijo Timerman, al tiempo que agregó que "aumentar la producción es modificarla". Añadió que su país Argentina "ha presentado innumerables muestras de que el río ya fue afectado por la construcción de Botnia".

"No es imposible modificar la situación actual. Es posible si la empresa Botnia hace las inversiones que se niega hacer", apuntó en referencia a UPM.

"No debemos aceptar las presiones de un grupo extranjero, que no es uruguayo ni argentino", subrayó.

Mujica

Por su parte, el presidente José Mujica transmitió a través del secretario de la Presidencia, Homero Guerrero, que encargará personalmente de la búsqueda de una solución a la polémica.

"El tema de planta de UPM lo va a manejar directamente el presidente", aseguró Guerrero en conferencia de prensa este lunes al término del Consejo de Ministros en la residencia presidencial de Suárez y Reyes.

En tanto, los embajadores Guillermo Pomi (Uruguay) y Dante Dovena (Argentina) tenían previsto mantener una charla este lunes para acercar posiciones.