Prometió transparencia en campaña, pero ya de regreso en la Casa Blanca, Donald Trump pidió a su base pasar página. Hoy, sin embargo, ya no tiene margen: su gobierno debe publicar los documentos del caso Jeffrey Epstein, en cumplimiento de la Ley de Transparencia de los Archivos Epstein, aprobada por el Congreso y promulgada el pasado 19 de noviembre.
Tras agotar el plazo máximo de 30 días que establece la normativa, el Departamento de Justicia está legalmente obligado a difundir los documentos no clasificados que posee sobre Jeffrey Epstein, su cómplice Ghislaine Maxwell, y todas las figuras implicadas en los procedimientos judiciales.
“Esperamos que el gobierno cumpla”, advirtió el demócrata Hakeem Jeffries, líder de la minoría en la Cámara de Representantes, quien anticipó una “fuerte reacción” bipartidista si se incumple el mandato legal.
Un caso que sigue sacudiendo a Estados Unidos
Epstein, financista neoyorquino con conexiones en el mundo de los negocios, la política y el espectáculo, fue condenado en 2008 por prostitución de menores. En 2019, fue hallado muerto por aparente suicidio en una prisión federal de Nueva York, mientras aguardaba un nuevo juicio por delitos sexuales y tráfico de menores. Su muerte generó sospechas de encubrimiento y teorías conspirativas, dada la magnitud de las figuras cercanas a su círculo.
Trump, quien mantuvo vínculos sociales con Epstein en los años 90 y principios de los 2000, se distanció públicamente del magnate antes de que estallara el escándalo. Sin embargo, las fotos y registros de la época siguen generando controversia. Esta semana, legisladores de la oposición divulgaron 68 nuevas imágenes del archivo privado de Epstein, en las que aparecen figuras como Bill Clinton, Bill Gates, Richard Branson, Woody Allen… y el propio Trump, acompañado por mujeres cuyos rostros aparecen cubiertos.
Con información de EFE