El presidente estadounidense Donald Trump lanzó este domingo su advertencia más contundente contra Irán, al exigir la reapertura del estrecho de Ormuz antes del martes, bajo amenaza de una ofensiva de gran escala.
El mandatario fue especialmente explícito en su mensaje, en el que advirtió: “Abrid el puto estrecho (…) o vais a vivir en el infierno”, en referencia al bloqueo del paso marítimo estratégico.
Un ultimátum con lenguaje directo
El mensaje presidencial, difundido en términos inusualmente duros, incluyó también la advertencia de que el martes podría convertirse en el “Día de las Plantas Energéticas y el Día de los Puentes”, en alusión a posibles ataques contra infraestructuras clave en territorio iraní.
Este tono marca un quiebre respecto a los estándares diplomáticos tradicionales y refleja un endurecimiento en la estrategia de Washington.
Ormuz: el punto crítico
El estrecho de Ormuz concentra una parte sustancial del tránsito mundial de petróleo. Su bloqueo parcial provoca:
Subas en los precios del crudo
Inestabilidad en los mercados
Temor a una crisis energética global
En este contexto, el ultimátum busca forzar una rápida normalización del comercio energético.
Riesgo de escalada
El escenario abre la puerta a una confrontación directa:
Posibles ataques estadounidenses a infraestructura iraní
Respuesta militar de Teherán
Mayor involucramiento de actores internacionales
La retórica empleada reduce los márgenes de negociación y aumenta la presión sobre ambas partes.