"Al contrario que la izquierda radical, yo SIEMPRE estaré en contra del socialismo y con el pueblo de Venezuela. ¡Mi Gobierno siempre ha estado del lado de la LIBERTAD y contra el régimen opresor de Maduro! ¡Solo me reuniría con Maduro para abordar un tema: una salida pacífica del poder!", escribió Trump en Twitter.

 

Trump reaccionaba así a la entrevista que publicó este domingo el diario digital Axios, y en la que se mostró abierto a reunirse con Maduro, una posibilidad que también barajó durante la Asamblea General de la ONU de 2018, pero que no llegó a producirse.

 

"Quizá sí pensaría en ello. A Maduro le gustaría reunirse (conmigo). Y yo nunca me opongo a reunirme, muy pocas veces me opongo", respondió Trump a la pregunta de si se encontraría con el presidente venezolano durante la entrevista, que tuvo lugar el pasado viernes.

 

"Siempre digo que se pierde muy poco con las reuniones. Pero por ahora, les he dicho que no", agregó el mandatario en aparente referencia a supuestos esfuerzos del chavismo de concertar una cita.

 

Preguntado en esa entrevista por si se arrepentía de su decisión de respaldar al líder opositor Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela, Trump dijo al principio que "no particularmente", pero luego añadió: "Podría haber vivido con ello o sin ello, pero estaba muy firmemente en contra de lo que está pasando en Venezuela".

 

Posteriormente, este lunes, la portavoz de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany aseguró que "nada ha cambiado" y que EE.UU. sigue confiando en Guaidó, al que reconoce como presidente interino.

 

Además, McEnany acusó a la Administración del presidente Barack Obama (2009-2017) de haber "estabilizado" el "régimen" de Maduro y aprovechó para arremeter contra el exvicepresidente Joe Biden, que con toda probabilidad se enfrentará a Trump en las elecciones de noviembre.

 

"Tenéis al exvicepresidente Joe Biden que, de hecho, se reunió con el dictador de Venezuela, Nicolás Maduro, y elogió su pelo, de acuerdo al portal de noticias Yahoo", dijo McEnany.

 

La portavoz se refería a un reporte del diario brasileño Valor, citado por The Washington Examiner, que asegura que Maduro y Biden fueron fotografiados riéndose en enero de 2015 en Brasil porque el entonces vicepresidente había elogiado el aspecto del venezolano, algo que negó entonces un asesor de Biden.

 

La polémica sobre Venezuela comenzó a raíz de que el que fuera exasesor de Seguridad Nacional de Trump, John Bolton, asegurara en su nuevo libro que el mandatario quiso retirar su apoyo a Guaidó solo 30 horas después de reconocerle como presidente interino por considerar que proyectaba una imagen de "niño", frente a la "dureza" de Maduro.

 

Estados Unidos ya no reconoce oficialmente a Maduro como presidente de Venezuela, y el pasado marzo presentó cargos por narcoterrorismo contra ese mandatario y ofreció 15 millones de dólares por cualquier información que lleve a su captura.

 

A Trump le gusta negociar directamente con sus enemigos, como hizo en sus cumbres con el líder norcoreano, Kim Jong-un; pero Maduro no solo es alguien que enfrenta cargos federales en EE.UU., sino que además genera animadversión entre muchos de sus votantes en Florida, estado clave para su reelección en noviembre.

Con información de EFE