Contenido creado por Gerardo Carrasco
Internacionales

La factura de la luz

Trump busca que gigantes tecnológicos paguen por el aumento de los costos de energía

La decisión se adopta en un contexto de aumento de la demanda eléctrica por parte de las empresas, debido al consumo generado por la IA.

16.01.2026 14:37

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2026-01-16T14:37:00-03:00
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y los gobernadores de varios estados del noreste acordaron impulsar una subasta mayorista de electricidad de carácter extraordinario, con el objetivo de que las grandes empresas tecnológicas financien la construcción de nuevas centrales eléctricas.

El plan, que será anunciado este viernes por la mañana, apunta a responder a las crecientes tensiones en torno al abastecimiento energético de los centros de datos de alto consumo —considerados claves en la competencia global por el desarrollo de la inteligencia artificial— sin trasladar mayores costos a los hogares y a las empresas.

Según fuentes oficiales, la administración Trump y un grupo de gobernadores solicitarán al operador de la red eléctrica PJM Interconnection LLC que convoque una subasta para que las compañías tecnológicas liciten contratos de generación de electricidad a 15 años. De concretarse, las empresas adjudicatarias deberían pagar por la energía durante toda la vigencia de los contratos, independientemente de si la utilizan o no, lo que garantizaría ingresos estables para los nuevos proyectos en un mercado caracterizado por la volatilidad y las quiebras de generadores.

Un funcionario de la Casa Blanca que pidió mantener el anonimato dijo a la agencia Bloomberg que  la iniciativa permitiría respaldar inversiones en nuevas plantas de energía por unos 15.000 millones de dólares. No obstante, representantes de PJM no participarán en la presentación del plan. “No tenemos mucho que decir al respecto”, indicó por correo electrónico el portavoz de la empresa, Jeffrey Shields. “No nos invitaron al evento que aparentemente tendrán mañana y no estaremos allí”. La Casa Blanca no respondió de inmediato a las solicitudes de comentarios.

La propuesta se formalizará a través de una “declaración de principios” no vinculante, que será firmada por el Consejo Nacional de Dominio Energético de Trump y los gobernadores de Pensilvania, Ohio, Virginia y otros estados. La medida responde a la preocupación creciente por un eventual desbalance entre la oferta y la demanda de electricidad en la región administrada por PJM, que presta servicio a más de 67 millones de personas desde el Atlántico Medio hasta el Medio Oeste.

PJM concentra actualmente la mayor densidad de centros de datos del mundo, especialmente en el norte de Virginia. Según proyecciones del operador, la demanda máxima de electricidad en su sistema aumentará un 17 % hacia 2030 respecto del pico registrado este año.

Trump ha reiterado en distintas oportunidades su postura a favor de que las empresas tecnológicas asuman los costos energéticos asociados a sus centros de datos. El lunes volvió a insistir en esa idea a través de redes sociales, donde escribió que las grandes compañías deben “pagar sus propios gastos”. “Nunca quiero que los estadounidenses paguen facturas de electricidad más altas por los centros de datos”, agregó.

El aumento del costo de vida es un factor relevante en la estrategia del Partido Republicano para retener el control del Congreso en las elecciones legislativas de noviembre. Aunque Trump ha destacado la caída de los precios del petróleo y los combustibles desde su asunción, los valores de la electricidad han mostrado una tendencia al alza, impulsada por el crecimiento de la demanda y por la expansión de los centros de datos.

Según datos oficiales, el precio minorista promedio de la electricidad en Estados Unidos subió un 7,4 % en septiembre, alcanzando un récord de 18,07 centavos de dólar por kilovatio-hora, el mayor incremento desde diciembre de 2023. En el segmento residencial, los precios aumentaron un 10,5 % entre enero y agosto de 2025, uno de los mayores saltos en más de una década, de acuerdo con la Asociación Nacional de Directores de Asistencia Energética.

La iniciativa presentada este viernes es planteada como una intervención puntual de emergencia en el mercado de PJM, ante el rápido aumento de los precios en la región del Atlántico Medio. Una vez abordado el problema, la administración y los gobernadores prevén instar al operador a restablecer la estabilidad del mercado, según el funcionario consultado.

La propuesta se basa en una subasta de respaldo de confiabilidad, un mecanismo que PJM ya había considerado tras resultados insatisfactorios en licitaciones previas. Sin embargo, el esquema impulsado por la Casa Blanca contempla condiciones inusuales, como la convocatoria inmediata tras un fracaso del mercado y la participación exclusiva de propietarios y operadores de centros de datos, con el fin de acelerar la construcción de nueva capacidad de generación.

A diferencia de las subastas habituales de PJM, que cubren períodos de 12 meses, esta licitación contemplaría contratos a 15 años y una entrada en funcionamiento escalonada de las nuevas centrales. La Casa Blanca y los gobernadores proponen que la subasta especial se realice antes de fines de septiembre.

“Suena como una mejora significativa y una extensión lógica de la nueva generación de ‘traiga su propio vehículo’”, señaló Joe Bowring, presidente del organismo de control independiente de PJM, Monitoring Analytics LLC. Por su parte, el analista Timothy Fox, de ClearView Energy Partners, sostuvo que, aunque la declaración no implica una obligación legal, “es muy probable que la presión de la administración Trump y una coalición bipartidista de estados de PJM motive una respuesta considerable” por parte del operador.

El plan podría acelerar el desarrollo de generación a gas natural y, eventualmente, de plantas nucleares, al asegurar ingresos destinados específicamente a abastecer los centros de datos vinculados a la inteligencia artificial. No obstante, analistas advierten que el esquema podría favorecer a las grandes tecnológicas en detrimento de empresas más pequeñas.

Según Gil Luria, analista de DA Davidson & Co., compañías como Amazon, Alphabet y Microsoft tienen mayor capacidad para trasladar los costos eléctricos a sus clientes. En cambio, firmas de menor escala, como Nebius y CoreWeave, que ofrecen infraestructura de inteligencia artificial con contratos plurianuales, podrían verse más expuestas a la volatilidad de los precios. “Si tienen que pagar más por la electricidad, sus márgenes se reducirán”, afirmó.