El caso de Ekaterina, una niña argentina que nació con hipoplasia de ventrículo izquierdo, una cardiopatía congénita severa, tuvo en las últimas horas el triste desenlace que se esperaba.
La corta vida de la pequeña estuvo marcada por hospitalizaciones, procedimientos médicos y angustiosas esperas, y la última de ellas fue demasiado larga.
Según informó TN, para superar su problema y sobrevivir, la niña requería un trasplante de corazón, pero el tiempo pasaba y el órgano no aparecía. Finalmente, al cabo de un año, Ekaterina no pudo más.
La semana pasada, ante el inminente desenlace, la niña fue retirada de la lista de espera para trasplantes, debido a que el empeoramiento de su cuadro haría inútil el procedimiento, incluso si, a último momento, se consiguiera un donante.
“No es casualidad que Eka haya elegido este día para trascender: 29 de septiembre, Día Mundial del Corazón. Porque está en todos nuestros corazones, y porque su legado será amor, compasión y empatía”, expresó Anastasia, su madre, en Instagram.
“Sé en el fondo de mi corazón que estás bien. Sin dolor, sin cables, sin cosas feas. Solo sos vos, Eka. Jugando, bailando, tomando todos los PediaSure que quieras”, añadió.
“Su legado será amor, compasión y empatía. A cada uno que pasó por tu vida le enseñaste algo, definitivamente viniste a cumplir con una misión hermosa. Generar empatía, conciencia y acercarnos más al AMOR, porque esa palabra te define Eka: AMOR. Te fuiste de este mundo pura, sin cometer un solo pecado. Te fuiste limpia, en paz y tranquila, y así te recibieron en el cielo. Te amamos tanto, nos duele. Pero también nos da paz”, reza la publicación.
“Hasta hace un mes, Eka era una nena que transitaba la enfermedad bien, pero sufrió múltiples accidentes cardiovasculares y no volvió a ser la misma. Le surgieron problemas en los intestinos, escaras en la piel y, lo más complejo, un daño neurológico severo. Murieron muchas partes de su cerebro”, relató días atrás su mamá, Anastasia, en diálogo con el citado medio.
“Se levantaba todos los días con ganas de bailar. Y eso nos hacía bailar a nosotros. Nunca quiso rendirse, siempre quiso vivir sonriendo”, recordó la mujer.
La historia de Ekaterina generó una red inmensa de solidaridad en el país vecino, donde se llevaron adelante rifas, campañas de recolección de fondos y cadenas de abrazos frente al Hospital Italiano, donde la pequeña era tratada.
Vecinos y amigos lanzaron una última campaña y pidieron una última colaboración para cubrir el velorio de la infortunada niña.
Acerca de los comentarios
Hemos reformulado nuestra manera de mostrar comentarios, agregando tecnología de forma de que cada lector pueda decidir qué comentarios se le mostrarán en base a la valoración que tengan estos por parte de la comunidad. AMPLIAREsto es para poder mejorar el intercambio entre los usuarios y que sea un lugar que respete las normas de convivencia.
A su vez, habilitamos la casilla [email protected], para que los lectores puedan reportar comentarios que consideren fuera de lugar y que rompan las normas de convivencia.
Si querés leerlo hacé clic aquí[+]