El Tribunal de Cuentas de la República (TCR) observó por segunda vez la compra del avión presidencial al representante de la marca Mercedes Benz en Uruguay, informó hoy el semanario Búsqueda, bajo la sospecha de que la licitación fue armada como para que solo su oferta pudiera ser presentada.

El TCR ya había observado la compra por tratarse de una adjudicación directa. En este caso, el problema fue la detección de fallas en el proceso licitatorio, según la resolución que surgió tras una votación de cuatro a tres.

A la apertura del llamado a licitación se presentó un solo oferente: Floridian S.A. (representante de Mercedes Benz en Uruguay).

Con respecto a los fallos en la licitación, en el pliego de condiciones la Fuerza Aérea Uruguaya asignó un 20% del puntaje a los oferentes que tuvieran el "certificado de aeronavegabilidad otorgado por la Dirección Nacional de Aviación Civil e Infraestructura Aeronáutica (Dinacia)", indica el semanario, que accedió al fallo.

Si bien el comandante en jefe de la FAU, general del aire Alberto Zanelli, dijo que el trámite de certificación de aviones por la Dinacia no debería ser superior a los tres meses, el TCR entendió que "el eventual oferente que se enteró del llamado por las vías de estilo" no contaba con el tiempo suficiente (60 días calendario entre la publicación del llamado y su apertura) "para tramitar un certificado" ante la Dinacia, lo que le permitiría "puntuar en igualdad de condiciones con oferentes que contaran con dicho certificado".

Es decir, había una imposibilidad material de competir en igualdad de condiciones para aquellos que no tuvieran el certificado, "lo que contraviene principios como el de igualdad de los oferentes y el de la concurrencia (art. 149 del Tocaf)".

El ministro del TCR Alvaro Ezcurra (colorado) dijo de hecho en el debate que nunca había visto una licitación "tan dirigida como ésta". Como argumento, expuso que se pide un límite de antigüedad de 40 años como máximo y la aeronave ganadora tiene 38 años. O, por ejemplo, que el pliego dice que la nave debe tener como mínimo ocho pasajeros y este avión puede albergar exactamente a ocho pasajeros.

Recordó que el Comando de la FAU quiso adquirir directamente el avión porque era el único que tenía el certificado de la Dinacia. Sin embargo, otros integrantes del TCR argumentaron que no es correcto interpretar que el llamado esté direccionado. Finalmente, según informa Búsqueda, el tema fue laudado por el presidente del TCR, Oscar Grecco, que manifestó que de lo que surge del expediente no podía llegar a la conclusión de que claramente hay una intención de beneficiar a alguien, pero es cierto que la competencia fue limitada.