Una enfermera fue detenida en Brasil tras ser acusada de intentar sacar a una recién nacida oculta dentro de una bolsa de un hospital materno infantil de la ciudad de Teresina, capital del estado de Piauí.

El hecho quedó registrado por las cámaras de seguridad del centro de salud y las imágenes fueron divulgadas por el programa Fantástico, de TV Globo, en el que se informó que el secuestro fue frustrado gracias a la intervención de una familiar de la bebé.

La enfermera, identificada como Auricélia Rocha, trabajaba desde hacía poco más de dos años en el Hospital Materno Infantil Dona Evangelina Rosa, aunque el día del episodio no se encontraba de turno.

De acuerdo con la investigación, sobre las 13:30 horas del pasado lunes 6 de junio, la empleada ingresó a la habitación de la madre y le indicó que debía llevarse a la recién nacida para realizarle estudios de rutina, entre ellos, la pesquisa neonatal.

La tía de la bebé, Daniela Beatriz, decidió permanecer atenta y aguardó en el exterior de la habitación. Minutos después, observó que la técnica en enfermería salía con una bolsa negra de gran tamaño y se dirigía a un baño, lo que despertó sus sospechas.

"Ella va al baño y yo ya estoy observando la situación. Siento que algo no anda bien", relató la mujer.

Según su testimonio, la enfermera salió del sanitario con otra vestimenta. Al interceptarla, Daniela revisó la bolsa y encontró en su interior a la recién nacida.

"Cuando tiro de la bolsa veo que ahí está la bebé. Pregunto: '¡Mujer, por Dios! ¿Qué haces con esta niña en esa bolsa?'. Saco a la bebé y empiezo a gritar pidiendo ayuda", expresó en declaraciones al citado programa.

Las autoridades informaron que la madre de la niña es una menor de 14 años, que había viajado desde la localidad de Castelo do Piauí hasta Teresina para dar a luz. Tras el intento de secuestro, la menor expresó el impacto que le provocó lo ocurrido. "Fue horrible. Jamás lo olvidaré", dijo.

José Alberto Alencar, director administrativo y financiero del centro de salud, lamentó el incidente, pero afirmó que no se produjo ninguna brecha de seguridad en el establecimiento.

Según el funcionario, la sala de maternidad cuenta con lectores de reconocimiento facial, puertas con control de acceso mediante contraseña y código, y profesionales capacitados para este tipo de situaciones.

La Policía Civil investiga el caso como un intento de secuestro. Si bien la sospechosa no fue detenida en el momento porque la denuncia se presentó horas después, la Justicia ordenó posteriormente su prisión preventiva y se produjo el arresto.

Durante la investigación, los agentes allanaron la vivienda de Auricélia Rocha y encontraron una habitación preparada para recibir a un bebé, con pañales, ropa, una cuna y una bañera. Además, señalaron que sus familiares creían que estaba embarazada, aunque nunca había presentado pruebas de ello.

La acusada optó por no declarar durante su comparecencia ante la Policía.

Por su parte, la defensa sostuvo que la mujer fue diagnosticada con síntomas de esquizofrenia, se encontraba bajo tratamiento psiquiátrico y presentaba una capacidad disminuida para comprender la gravedad de los hechos.

Sin embargo, el responsable de la investigación indicó que, hasta el momento, no existen elementos que permitan considerar que la sospechosa fuera inimputable por razones de salud mental. Los investigadores sostienen, además, que actuó sola.

La madre de la recién nacida destacó que la rápida reacción de su hermana fue determinante para evitar el secuestro.

"Si no fuera por ella, hoy no tendría a mi hija. Solo una madre sabe lo que es traer un hijo al mundo y ver su carita por primera vez", afirmó.

El caso recuerda a otro similar ocurrido en 2024, también en Brasil. En esa ocasión, una neuróloga se hizo pasar por pediatra y secuestró a una recién nacida, a la que llevó en auto hasta otra ciudad.

Al igual que en el caso actual, la mujer tenía listo el ajuar para recibir a la criatura.