La Policía logró detectar a un recluso del Penal de Santiago Vázquez que pretendía ingresar al centro penitenciario con llaves de esposas en su estómago. Según afirmó luego de ser descubierto, se las había tragado para luego "venderlas" a otros reclusos.
Según informó el Ministerio del Interior, R.N.C.S. de 27 años había sido enviado a Santiago Vázquez luego de ser procesado con prisión por un delito de hurto especialmente agravado.
Al ingresar a la prisión, el joven debió pasar por el Body Scanner, que encontró "un elemento extraño" en el estómago del hombre. Al analizarlo detenidamente, los guardias establecieron que se trataba de llaves de esposas.
Interrogado sobre el tema, el recluso declaró que había encontrado las llaves "en el calabozo de la Seccional 25 en Barros Blancos" y las tragó con la intención de poder "venderlas en la cárcel".
El Ministerio del Interior recordó que el scanner comenzó a utilizarse en 2012. El dispositivo no solo detecta el metal sino también "sustancias como cápsulas de estupefacientes, entre otras". Actualmente hay scanners en Santiago Vázquez y en el Penal de Libertad. En Punta de Rieles, en tanto, se utilizan "scanners de bulto y arcos magnéticos".