Personal de Delitos Complejos de la Jefatura de Policía de Maldonado detuvo el martes a una mujer acusada de hacerse pasar por psicóloga forense y de cometer una serie de estafas inmobiliarias y a familiares de personas privadas de libertad en Punta del Este. Sobre ella pesan al menos cinco denuncias, según informó el Correo de Punta del Este y confirmó Montevideo Portal. 

El operativo incluyó el allanamiento de su domicilio, donde se secuestraron títulos universitarios —que ya fueron determinados como falsos—, computadoras y otra documentación. También fue incautada una camioneta Hyundai Tucson, que permanece estacionada frente a la Jefatura de Policía de Maldonado.

El caso salió a la luz a partir de un operativo policial en el edificio Manglar, sobre la playa Brava. Según pudo reconstruirse, la mujer se presentaba como psicóloga forense, aseguraba tener contactos en el Poder Judicial, la Fiscalía y el Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) y ofrecía gestionar mejoras en las condiciones de reclusión de internos a cambio de dinero. En uno de los casos investigados, cobró $ 200 mil a la madre de un joven recluido en la unidad de Las Rosas, prometiéndole que lograría el arresto domiciliario de su hijo. La gestión nunca se concretó.

La indagada también operaba en el mercado inmobiliario. Se presentaba como representante de una inmobiliaria, cobraba señas y adelantos por alquileres de temporada que resultaban fraudulentos e ingresaba a apartamentos bajo la modalidad de alquiler con opción a compra. Una vez instalada, dejaba de abonar el alquiler y los servicios y, en algunos casos, llegaba a vender esas mismas unidades a terceros presentándose como propietaria.

El testimonio de la primera denunciante

Ana Gabriela Coitiño fue quien radicó la primera denuncia contra la mujer, en abril de este año. Relató que la relación comenzó cuando la investigada, que se presentaba como psicóloga con consultorios vinculados al Círculo Católico y al Sanatorio Mautone, le ofreció venderle un apartamento en el edificio Otto. Se firmó un contrato y se entregó dinero, pero la firma de la escribana que figuraba en la documentación resultó falsificada. Al mes y medio de haberse instalado, Coitiño fue desalojada de manera compulsiva porque el apartamento nunca había sido propiedad de quien se lo vendió.

Según el relato de Coitiño y otros damnificados, la mujer repetía el mismo patrón en distintos edificios: alquilaba unidades con opción de compra, dejaba de pagar y terminaba siendo desalojada, dejando departamentos destruidos y con faltantes de electrodomésticos como hornos, anafes y equipos de aire acondicionado. Habría pasado al menos por tres edificios: el Otto, el Manglar y, más recientemente, uno identificado como Azure.

Coitiño señaló que, pese a haber presentado la denuncia en abril, la causa no tuvo mayor avance hasta esta semana. Explicó que en su momento la Fiscalía optó por darle tiempo a la investigada para que reparara el daño económico, algo que nunca ocurrió. Las nuevas denuncias vinculadas a otros edificios y al caso de los familiares de reclusos le dieron nuevo impulso a la causa, lo que derivó en la detención del martes.

La denunciante también advirtió que varios propietarios afectados prefirieron pagarle un flete y una estadía en un hotel para que abandonara la propiedad antes que enfrentar un proceso de desalojo. “Antes de tener una denuncia, prefieren un mal arreglo que una buena denuncia y se la sacan de arriba”, señaló Coitiño. La investigada llegó a ofrecerle un resarcimiento de US$ 500 mensuales, propuesta que Coitiño rechazó. “Que le quede la causa, que cumpla la condena y que no estafe a más gente. Me parece que de esto tiene que tomar nota todo Maldonado, las inmobiliarias, todos, porque nos ha pasado”, sostuvo.

Coitiño también remarcó el daño personal que le provocó el episodio, que la llevó a estar internada y medicada tras quedarse sin vivienda ni lugar de trabajo.

Títulos falsos y ejercicio ilegal de la profesión

Uno de los ejes centrales de la causa es la usurpación de título universitario. Coitiño presentó ante el Ministerio de Salud Pública fotografías de los diplomas que la mujer exhibía en su domicilio, y el organismo confirmó que se trataba de documentación falsa. Según su testimonio, la investigada llegó a presentar hasta tres títulos universitarios distintos, todos adulterados, y afirmaba trabajar en instituciones como el Sanatorio Mautone y el Círculo Católico, vínculos que también resultaron falsos.

“Es una estafadora terrible que anda suelta acá en Maldonado y que ha atendido gente particular”, consideró Coitiño, quien advirtió que muchas de esas personas podrían no saber todavía que fueron atendidas por alguien sin habilitación profesional.

Al momento de ser trasladada tras el allanamiento, la investigada presentó un cuadro de descompensación y debió ser asistida médicamente. Permanece internada en el Sanatorio Cantegril bajo custodia policial.

La causa continúa bajo investigación de la Fiscalía, que trabaja en la acumulación de las distintas denuncias radicadas en los últimos meses por maniobras inmobiliarias, usurpación de título y estafas a familiares de reclusos. Se espera que, a medida que avance la investigación, se sumen nuevos testimonios de otras personas afectadas en la zona.