Thatcher que siguió estrictamente durante dos semanas la falsamente llamada "dieta de la clínica Mayo" comía huevos por la mañana, al mediodía y a veces incluso por la noche, hasta un total de veintiocho por semana, además de ensalada, espinacas y algo de carne.

La dieta, destinada a hacerle perder unos diez kilos en dos semanas, le permitía tomar whisky, su bebida preferida, sólo los días que no consumiese carne.

Los modernos nutricionistas se dicen horrorizados por un régimen que podría derivar en complicaciones gastrointestinales como flatulencias, halitosis y estreñimiento.

La clínica Mayo, de Estados Unidos, repudió esa dieta bautizada fraudulentamente con su nombre. El nutricionista jefe de la famosa clínica, Donald Hensrud, declaró al diario The Times, que él le habría desaconsejado inmediatamente esa dieta a la dirigente "tory" británica.

"Es una dieta baja en hidratos de carbono, pero muy restrictiva, sin cereales integrales y con muy pocos lácteos. Cuanto más restrictiva es una dieta, más problemas de salud general. Es potencialmente peligrosa", explica Hensrud.

Fuente: EFE