Contenido creado por Jorge Luis Costigliolo
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Escalofriante

Testimonio de taxista complica más al portero en crimen de Ángeles Rawson

El increíble relato de un taxista podría complicar aún más al portero del edificio en el que vivía la adolescente Ángeles Rawson, asesinada en Buenos Aires hace tres semanas. El trabajador, que recién se presentó a declarar el lunes, dijo que el portero cargó en su vehículo dos pesadas bolsas, y las tiraron en el depósito de basura donde fue hallado el cuerpo de la joven.

02.07.2013 14:08

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2013-07-02T14:08:00-03:00
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Montevideo Portal

Un taxista se presentó a declarar el lunes ante la Justicia por el caso Ángeles Rawson, la adolescente asesinada en Buenos Aires el 11 de junio, y su testimonio, aunque increíble, complica aún más la situación de Jorge Mangeri, el portero del edificio donde vivía el, hasta ahora, único imputado en la causa.

Según fuentes que cita la agencia Télam, "hay partes del relato (del taxista) que parecen inverosímiles, pero no tuvo fisuras y vamos a chequear toda la historia".

El taxista se excusó por no haber comparecido antes, aludiendo "miedo", y por no habérselo permitido hasta entonces el propietario del vehículo de alquiler.

En su extensa declaración, que se prolongó por más de seis horas, el trabajador contó que, el 10 de junio, sobre las 14:30, circulaba por Ravignani al 2300, cuando un hombre le hizo señas para que se detuviera, y le explicó que debía llevar un par de bolsas hasta el Ceamse de Colegiales (centro de tránsito de la basura en ese barrio porteño, hasta su destino final en la localidad bonaerense de José León Suárez). El conductor del vehículo se negó en primera instancia, pero finalmente accedió.

El taxista explicó que, por tener una lesión en la cadera, está imposibilitado de hacer esfuerzo físico, por lo que quien contrató el viaje (y a quien identificó como Mangeri), tuvo que pedir el auxilio de unos transeúntes con el fin de cargar las bolsas en el automóvil.

Al llegar a la planta de Ceamse, el taxista se detuvo frente a la entrada, pero el cliente le solicitó que ingresara a la misma, pese a estar prohibido. Al ser detenidos por un guardia de seguridad del lugar, Mangeri conversó con el mismo, y descargaron las bolsas. En ese momento, una de las bolsas se movió, y el portero dijo que se trataba de un perro atropellado, pidiendo algo para golpearlo y rematarlo. "Le trajeron una maza, de mango corto pero de martillo grande. Mangeri lo garroteó", contó el taxista.

A continuación, Mangeri dio dinero a quienes lo habían ayudado, y pidió ser llevado nuevamente hasta la calle Ravignani. Al llegar, el taxista comprobó que el baúl del vehículo había quedado manchado de sangre, por lo que, más tarde, lo lavó.

El taxímetro es ahora analizado por peritos e investigadores en busca de pruebas, y se revisan videos de la causa para comprobar si efectivamente el taxista pasó por los lugares y en los momentos que asegura haberlo hecho.

El taxista se presentó a declarar a instancias del abogado de la familia Rawson, que se enteró de su existencia a través del testimonio "de un familiar". Roberto Casorla, el abogado, dijo que el relato del taxista "no tiene fisuras", y apuntó que "este hombre sólo tiene la intención de ayudar y no aguantó más la presión de saber que quizás él fue quien llevó el cuerpo de Angeles hasta el predio del CEAMSE".

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