Contenido creado por María Noel Dominguez
Internacionales

El día después

Terremoto en Murcia: habla una uruguaya

Miles de vecinos de Lorca, en el sureste de España, pasaron la noche al aire libre, sin dormir, en plazas, estacionamientos y parques, aterrados por posibles réplicas del sismo. "Yo escucho cualquier ruido y ya estoy alerta", dijo a Montevideo Portal Diana Britos una uruguaya que vive en Murcia.

12.05.2011 06:52

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2011-05-12T06:52:00-03:00
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"Sabemos que vivimos cerca de una falla, pero nunca pensamos que nos pasaría esto", confesó Pepe Tomás, de 56 años, enfermero en una clínica local. "La gente tiene miedo. Nadie había visto algo así en el pueblo".

Tomás ayudó a tratar a cientos de afectados el miércoles y jueves, "sobre todo por ansiedad", tras el terremoto que a las 18H47 locales azotó el centro de la ciudad.

El movimiento telúrico, de magnitud 5,1, el último desde el registrado en 1956 en Granada (sur), que dejó 11 muertos, mató a ocho personas.

El sismo hizo caer partes de fachadas de los edificios y derribó algunos de ellos en el centro de la ciudad. Las calles y sobre todo los coches estaban cubiertos con cascotes de ladrillos y escayola desprendida de las casas. Fuera de un local de comida rápida Burger King, en la céntrica avenida Juan Carlos I, tres coches estaban completamente cubiertos por los escombros.

El campanario de una iglesia se derrumbó, imagen que fue filmada por reporteros de la televisión pública española.

En una localidad de poco más de 90.000 habitantes, unas 15.000 personas fueron evacuadas del centro de la ciudad y tuvieron que dormir al raso, indicó Carla Vera, portavoz de la Cruz Roja Española, institución que instaló 800 camas plegables en un hangar en las afueras.

Pero "mucha gente ha preferido dormir cerca de sus viviendas o tiene miedo de nuevos terremotos", apuntó.

La Cruz Roja, que movilizó 24 ambulancias e instaló tres hospitales de campaña, también distribuyó 7.720 mantas, además de alimentos y agua, precisó.

Un grupo de cuatro evacuados se había instalado en sillas plegables sin poder dormir. Cuando escapaban de sus casas vieron los cuerpos de tres personas muertas por la caída de escombros.

"Estaba muerta de miedo", reconoció una anciana que no quiso identificarse.

Francisco Martínez, de 61 años, estaba viendo la televisión en su domicilio, en un cuarto piso, y su hermana, en la cocina. "No sabemos qué tipo de daños hay porque no podemos entrar" en casa, explicó, sentado en la calle.

Otros estaban tumbados bajo mantas, intentando quedarse dormidos. "Nadie esperaba un terremoto tan grande aquí", contó Francisco Hernández, de 47 años, desempleado, sentado en un aparcamiento y envuelto en una manta. "La gente tiene miedo de que vuelva a pasar".

También Julián García, de 48 años, y otros tres miembros de su familia pasaban la noche fuera por miedo a las réplicas. "No sabíamos qué estaba pasando (cuando se registró el terremoto), no esperábamos que este pasara aquí", confesó, aunque se trata de una región de terremotos.

Un total de 225 efectivos militares fueron desplegados en la zona junto con 400 policías y guardias civiles con perros de rescate, según el ministerio del Interior.

Testimonio de una uruguaya en Murcia

Agencias