El presidente electo Tabaré Vázquez declaró hoy que la llegada de un nuevo contingente de ciudadanos sirios refugiados al país se analizará "en profundidad" y destacó que no tienen "ningún compromiso establecido". El canciller designado Rodolfo Nin Novoa había dicho días atrás que se revisaría el acuerdo con Acnur para ver si había algún tipo de compromiso.
La llegada de un nuevo contingente estuvo en el centro del debate público tras los rumores sobre casos de violencia machista en las familias sirias.
"Vamos a analizar el tema en profundidad y luego tomaremos una resolución al respecto", dijo Vázquez en declaraciones recogidas por Radio El Espectador, tras una reunión con el futuro gabinete de Gobierno y representantes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial (BM) y el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF).
También se refirió a los cruces diplomáticos recientes entre las embajadas de Irán e Israel y el comunicado iraní que denuncia un intento por promover la "iranofobia" en el país.
"Nuestro país no tiene fobia contra ningún pueblo del mundo, sino fobia a cualquier elemento vinculado al terrorismo. El 1 de marzo voy a hablar de los principios y valores que hacen a la identidad del pueblo uruguayo", sentenció Vázquez, quien aclaró que respalda lo actuado hasta el momento por la administración de Mujica.
Al respecto, el canciller uruguayo, Luis Almagro, manifestó el pasado 3 de febrero la imposibilidad de concretar durante este mes la llegada al país de un nuevo contingente de refugiados sirios, debido a la situación de transición previa al cambio de Ejecutivo, que se efectuará el próximo 1 de marzo.
"Yo soy partidario de avanzar de la manera más eficiente y más ejecutiva que nos permitan las circunstancias y creo que teniendo en cuenta que hay autoridades y responsabilidades que cambian de manos, quizás el mes de febrero es un poco complejo para hacer esto", afirmó entonces Almagro en una entrevista con Radio Sarandí.
Tras pasar por países como Líbano y Jordania, que acabaron desbordados con la avalancha de refugiados por la guerra civil que sufre Siria desde 2011, cinco familias -42 personas- llegaron a Uruguay en octubre por decisión del Ejecutivo de José Mujica de acoger y dar vivienda y trabajo a ciudadanos que huyeron del conflicto de ese país.
En ese momento, la idea era que en febrero de 2015 llegasen otras siete familias de aquel país.
En base a EFE