Las calificaciones “BB-“ tienen un panorama estable, informó Reuters. Según S&P, la alta dolarización, la vulnerabilidad de los acontecimientos regionales y la elevada deuda pública hacen “limitadas” las mejoras macroeconómicas a mediano plazo.

La misma agencia prevé que la transición entre el presente gobierno y el que resulte electo entre octubre y noviembre y que asumirá en marzo del año próximo se dará “sin sobresaltos”.