Un operador penitenciario fue detenido en las últimas horas cuando intentaba llevar a cabo una acción ilegal y diametralmente opuesta a sus funciones: ingresar cocaína en una cárcel.
Según informó esta mañana el noticiero Informativo Sarandí, el hecho ocurrió en la Unidad nº 24 Pense, en las afueras de la ciudad de Mercedes.
El trabajador estaba en la mira de efectivos del área de Investigaciones del Ministerio del Interior, quienes vieron al operador acudir a un punto de venta de drogas. Luego lo siguieron y comprobaron que llevaba la sustancia hasta el presidio.
El individuo ya fue objeto de medidas administrativas y afronta un sumario. De acuerdo con el citado informe, hasta el momento no ha sido acusado por la Fiscalía, algo que podría suceder en las próximas horas.
La Unidad nº 24 es una de las cárceles más sobrepobladas del país. Cuenta con plazas para 140 reclusos, pero actualmente alberga a unos 300.
Al igual que otros presidios, en la cárcel mercedaria se han producido intentos de introducir drogas u objetos prohibidos. Estas situaciones suelen ser protagonizadas por visitantes e, incluso, por trabajadores externos, pero no se habían registrado casos en los que el introductor de la sustancia fuera parte del personal del Instituto Nacional de Rehabilitación.