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Con límites

Sondeo de Cruz Roja dice que mayoría cree deben respetarse leyes de la guerra

El mundo sigue considerando esencial que en las guerras se cumplan mínimos estándares de conducta y que las acciones militares en periodo de conflicto tengan límites, aunque la tolerancia hacia la tortura es cada vez mayor, según una encuesta realizada por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).

05.12.2016 08:03

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2016-12-05T08:03:00
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Más de 17.000 personas fueron entrevistadas en el marco de esta encuesta, que se realizó entre junio y septiembre de 2016 y cuyos resultados se presentaron hoy.

El sondeo fue realizado en dieciséis países: Afganistán, Colombia, China, Estados Unidos, Francia, Irak, Israel, Nigeria, Palestina, Reino Unido, Rusia, Siria, Sudán del Sur, Suiza, Ucrania, y Yemen.

Más de dos tercios de todos los encuestados piensan que tiene sentido imponer límites a las guerras.

De estos 16 países, diez estaban atravesando una situación de conflicto armado y, precisamente, una de las conclusiones de la encuesta es que las personas que viven en países afectados por conflictos creen que las leyes son importantes.

Ocho de cada diez entrevistados dijeron que los combatientes deben evitar lo más posible a los civiles al atacar al enemigo.

El 78 % de los encuestados en países afectados por conflictos dijeron que estaba mal atacar a combatientes enemigos en zonas habitadas, puesto que muchos civiles resultarían muertos.

En los países desarrollados, solo el 50 % de los encuestados dijeron que estaba mal recurrir a esa práctica.

El 26 % de los encuestados en los países ricos expresaron que privar a la población civil de bienes básicos, como los alimentos, el agua o los medicamentos, para debilitar al enemigo es tan sólo "parte de la guerra", en comparación con el 14 % de los encuestados en los países afectados por conflictos.

Los resultados de la encuesta subrayan que la violencia contra la asistencia de salud es inaceptable.

Más de tres cuartos de los encuestados creen que está mal dirigir ataques contra los hospitales, las ambulancias y el personal de salud.

De hecho, casi la mitad de los encuestados en países afectados por conflictos creen que los Convenios de Ginebra impiden que las guerras empeoren.

Los cuatro Convenios de Ginebra y sus Protocolos adicionales procuran limitar los efectos de la guerra en quienes no participan en las hostilidades, como los civiles y los combatientes heridos o capturados.

Dos aspectos "muy negativos" destacan del sondeo: en comparación con 1999, cuando se hizo una encuesta similar, se observa un mayor grado de aceptación entre las personas que viven en los países desarrollados acerca de que la muerte de civiles en zonas de conflicto es un precio inevitable de la guerra.

Otro aspecto negativo es que se puede comprobar que a lo largo de las dos últimas décadas, ha habido un cambio en la actitud de la opinión pública respecto a la tortura.

El texto revela que "un alarmante" 36 % de encuestados cree que los combatientes enemigos capturados pueden ser sometidos a tortura para obtener información militar importante.

Solo una proporción levemente inferior a la mitad de los encuestados este año (48 %) consideró que está mal recurrir a esa práctica, en comparación con un 66 % en una encuesta realizada en 1999.

Dos tercios de los encuestados en 2016 dijeron que está mal recurrir a la tortura, pero cuando se les preguntó específicamente si se podía torturar a un combatiente enemigo, un número menor de encuestados que en 1999 respondió negativamente.

Además, se observó un aumento significativo del número de personas que no supieron responder o prefirieron no hacerlo.

Con información de EFE